lunes, 28 de junio de 2010

Temas de la Novena a la Virgen del Perpetuo Socorro


Temas de la Novena a la Virgen del Perpetuo Socorro
INTRODUCCIÓN
Desde junio del 2009 hasta junio del 2010 el Papa Benedicto XVI declaró el año sacerdotal con el lema “Fidelidad de Cristo, fidelidad del sacerdote”. Acaba de ser clausurado el año sacerdotal, pero todavía nos queda eco del pedido del Papa para que toda la Iglesia ore por sus sacerdotes, especialmente por su santidad, los misioneros redentoristas, en esta novena popular a la Madre Morena, del pueblo piurano, hemos querido continuar en este ambiente y reflexionar sobre el sacerdocio, su fundamentación y su unión íntima con la Eucaristía.
25 de Junio
PRIMER DÍA DE NOVENA
Sacerdocio y eucaristía, don de Dios para la iglesia
Tenemos que empezar partiendo de una gran verdad: el sacerdocio, en todos sus grados, obispos y presbíteros, es una participación del sacerdocio de Cristo que, según la carta a los hebreos, es el único sumo sacerdote de la nueva y eterna Alianza, aquel que se ofreció a sí mismo como victima de reconciliación para todo el mundo. No existe ni la necesidad ni la posibilidad de otros sacerdotes además de, o junto a, Cristo, el único mediador, punto de unión y reconciliación entre los hombres y Dios, Jesús. El Verbo hecho carne, es el verdadero y definitivo sacerdote.
26 de junio
SEGUNDO DÍA DE NOVENA
El sacerdote nace en la última cena: Eucaristía y sacerdocio van juntos
En este segundo día de novena a nuestra madre del Perpetuo Socorro, veremos la identidad única que existe entre el sacerdocio y la Eucaristía, ambos nacidos en el mismo acontecimiento, la última cena.
En el Jueves Santo, en la última cena nació la Eucaristía y el sacerdocio católico.
La fe sacerdotal en la presencia real y en el sacrificio eucarístico, está ligada, indisolublemente, a la identidad sacerdotal.
27 de junio
TERCER DÍA DE NOVENA
El sacerdote imagen real, viva y transparente de Cristo sacerdote
A lo largo del año sacerdotal, los presbíteros han sido invitados a reavivar el don que han recibido y a profundizar en la riqueza personal y comunitaria que significa el ministerio sacerdotal que se les ha confiado. Han sido motivados para vivir el sacerdocio como expresión del amor de Dios y, al mismo tiempo, impulsados para que los hombres y mujeres de nuestro tiempo se sientan igualmente amados por el Dios del amor. Por eso en este tercer día de novena, queremos reflexionar sobre el Sacramento del Orden Sacerdotal.
28 de junio
CUARTO DÍA DE NOVENA
La Eucaristía, centro y culminación de la vida del sacerdote.Queridos devotos de nuestra madre del Perpetuo Socorro. Hoy vamos a meditar sobre la importancia y la influencia de la eucaristía en la vida del sacerdote. En la conciencia del pueblo cristiano y del propio presbítero, sacerdocio y eucaristía están especialmente unidos; aquí quedan englobadas las otras funciones ministeriales; aquí se encuentra el centro y culminación de la vida y obra del sacerdote según la doctrina católica. El ritmo de su vida se determina esencialmente por la celebración de la eucaristía el domingo, día del Señor, y cada día en grupo más reducido.
29 de junio
QUINTO DÍA DE NOVENA
El sacerdote, un hombre de fe y esperanza.
Los hombres buscan en el sacerdote a un amigo, a un confidente en el que encuentren comprensión y acogida; esperan encontrar en él a un hombre prudente y bien preparado, capaz de ofrecerles orientación certera en sus luchas y en las noches de su fe. Pero ante todo, desean que el sacerdote sea un hombre de Dios. El sacerdote, «puesto en favor de los hombres en lo que se refiere a Dios» (Hb 5,1), y por lo tanto mediador entre ambos, prolongación del único Mediador, ha de ser un hombre de Dios en lo más profundo de su ser, de sus sentimientos, de sus pensamientos, de sus intenciones y de sus acciones.
30 de junio
SEXTO DÍA DE NOVENA
El sacerdote, llamado a vivir la caridad del buen pastor.
Estamos ya en el sexto día de novena en honor a nuestra Madre del Perpetuo Socorro, Madre de Cristo Sacerdote y junto a ella nos acercaremos hoy a la imagen de su Hijo, como buen pastor, imagen que ha de reflejar todo sacerdote y todo cristiano. El misterio de la Eucaristía que celebramos y veneramos, misterio del Cuerpo entregado y la Sangre derramada de Jesús para la vida del mundo, ilumina de manera muy particular el ministerio de los sacerdotes. Ellos han sido llamados, consagrados y enviados por Jesús para ser transparencia de ese amor que salva al mundo amando a los hermanos y siendo Buena Noticia para los pobres.
1 de julio
SÉPTIMO DÍA DE NOVENA
El sacerdote, hombre de oración y reconciliación.
El sacerdote es un hombre de Dios y queremos que sea un hombre de oración. Si la oración es necesaria para todos, para el sacerdote es una exigencia que brota de su vida personal y del ministerio apostólico. Debe entablar profundas relaciones personales con Él, que se manifiesten en el diálogo de la oración volviendo constantemente la mirada hacia Cristo, para vivir en comunión con El. Así pues, son los sacerdotes los primeros en practicar la Penitencia que predican y administran, pues por ese camino llega a ellos la gracia que renueva su fidelidad sacerdotal y que restaura cuanto el Sacramento del Orden les comunicó.
2 de julio
OCTAVO DÍA DE NOVENA
La Eucaristía fuente y culmen de toda vida Cristiana.
El anuncio de la Palabra de Dios, suscita en el creyente la fe, la cual se alimenta y se desarrolla por la participación en los Sacramentos, especialmente en el banquete Eucarístico. De modo que, la Eucaristía «es el compendio y suma de nuestra fe», así se convierte en centro de la vida de la Iglesia, pues cuanto más viva es la fe eucarística en el Pueblo de Dios, más profunda es su participación en la vida eclesial a través de la adhesión consciente a la misión que el mismo Cristo le ha encomendado.
El Espíritu, que invoca el celebrante sobre los dones del pan y el vino puestos sobre el altar, es el mismo que reúne a los fieles ‘en un sólo cuerpo’, haciendo de ellos una ofrenda espiritual agradable al Padre».
3 de julio
NOVENO DÍA DE NOVENA
María, madre y custodia de los sacerdotes
Hemos llegado al último día del novenario, en honor a la Madre morena de Piura, y como es de esperar, hoy miramos hacia la Virgen para ver con que cariño y cuidado protege la vocación de los sacerdotes. Hoy como ningún otro día podemos decir, María, Madre de Cristo Sacerdote, ruega por tus hijos sacerdotes y por todos los cristianos. Los directores y maestros del espíritu insisten en la importancia de la devoción a la Virgen en la vida del sacerdote, como apoyo eficaz en el camino de santificación, fortaleza constante en las pruebas personales y energía poderosa en el apostolado.
4 de julio
DÍA CENTRAL DE LA VIRGEN DEL PERPETUO SOCORRO
Hoy es el día central de la Virgen del Perpetuo Socorro, hablaremos del amor que nuestra Madre nos tiene y de la historia de este cuadro que es venerado en Roma. “VENID EN MÍ SOCORRO OH MADRE DE BONDAD”.
Misa de fiesta:
Presidida por Mons. José Ignacio Alemany Grau.
Hora: 10:30 de la mañana
MULTITUDINARIA PROCESIÓN
4:30 de la tarde.
LA VIRGEN TE ESPERA

sábado, 26 de junio de 2010

Novena de nuestra Madre la Virgen del Perpetuo Socorro en Piura


El día viernes 25, en la Iglesia San Sebastián de Piura, se inicio la Novena en honor a Nuestra Madre, bajo la advocación de la Virgen del Perpetuo Socorro, la misma que continuará hasta el sábado 3 de julio solemne víspera.
Los horarios son los siguientes: en las mañanas a 6, 7, 8 y 12. Por las tardes a las 3.30, 5.00, 6:30 y 8.00 de la noche

La verbena en honor a la Santísima Virgen se realizará el próximo sábado 3 de julio a partir de las 9.00 de la noche
Para el día central se ha previsto Misas a las 6.00, 7.30 y 9.00 de la mañana.

A las 10:30 se realizará la Misa de Fiesta Concelebrada. La procesión se llevará a cabo a 4.30 del domingo 04 de Julio, siendo el recorrido por las calles libertad: Ayacucho, Tacna, Avenida Sánchez Cerro, Bolognesi hasta la plazuela Hermanos Meléndez; luego se realizará de la tradicional bendición, la imagen ingresada a su Santuario.

Desde junio del 2009 hasta junio del 2010, el Papa Benedicto XVI declaró el año sacerdotal con el lema “Fidelidad de Cristo, fidelidad del sacerdote”.
Acaba de ser clausurado el año sacerdotal, pero todavía nos queda eco del pedido del Papa para que toda la Iglesia ore por sus sacerdotes, especialmente por su santidad, los misioneros redentoristas, en esta novena popular a la Madre Morena, del pueblo piurano, han querido continuar en este ambiente y reflexionar sobre el sacerdocio, su fundamentación y su unión íntima con la Eucaristía.

El primer día, la Novena trató respecto al Sacerdocio y la Eucaristía, don de Dios para la iglesia
La homilía partió de una gran verdad: el sacerdocio, en todos sus grados, Obispos y Presbíteros, una participación del sacerdocio de Cristo que, según la carta a los hebreos, es el único sumo sacerdote de la nueva y eterna Alianza, aquel que se ofreció a sí mismo como victima de reconciliación para todo el mundo. No existe ni la necesidad ni la posibilidad de otros sacerdotes además de, o junto a, Cristo, el único mediador, punto de unión y reconciliación entre los hombres y Dios, Jesús. El Verbo hecho carne, es el verdadero y definitivo sacerdote.

Para el segundo día de la Novena, el tema está relacionado con el sacerdote que nace en la última cena: Eucaristía y sacerdocio van juntos

El Tema del segundo día: la identidad única que existe entre el sacerdocio y la Eucaristía, ambos nacidos en el mismo acontecimiento, la última cena.
En el Jueves Santo, en la última cena nació la Eucaristía y el sacerdocio católico.
La fe sacerdotal en la presencia real y en el sacrificio eucarístico, está ligada, indisolublemente, a la identidad sacerdotal

La Devoción de la Virgen del Perpetuo Socorro de Piura

viernes, 25 de junio de 2010

Nuestra Señora del Perpetuo Socorro


Historia


En el siglo XV un comerciante acaudalado de la isla de Creta (en el Mar Mediterráneo) tenía la bella pintura de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. Era un hombre muy piadoso y devoto de la Virgen María. Cómo habrá llegado a sus manos dicha pintura, no se sabe. ¿Se le habría confiado por razones de seguridad, para protegerla de los sarracenos? Lo cierto es que el mercader estaba resuelto a impedir que el cuadro de la Virgen se destruyera como tantos otros que ya habían corrido con esa suerte.


Por protección, el mercader decidió llevar la pintura a Italia. Empacó sus pertenencias, arregló su negocio y abordó un navío dirigiéndose a Roma. En ruta se desató una violenta tormenta y todos a bordo esperaban lo peor. El comerciante tomó el cuadro de Nuestra Señora, lo sostuvo en lo alto, y pidió socorro. La Santísima Virgen respondió a su oración con un milagro. El mar se calmó y la embarcación llegó a salvo al puerto de Roma.


Cae la pintura en manos de una familia


Tenía el mercader un amigo muy querido en la ciudad de Roma así que decidió pasar un rato con él antes de seguir adelante. Con gran alegría le mostró el cuadro y le dijo que algún día el mundo entero le rendiría homenaje a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.


Pasado un tiempo, el mercader se enfermó de gravedad. Al sentir que sus días estaban contados, llamó a su amigo a su lecho y le rogó que le prometiera que, después de su muerte, colocaría la pintura de la Virgen en una iglesia digna o ilustre para que fuera venerada públicamente. El amigo accedió a la promesa pero no la llegó a cumplir por complacer a su esposa que se había encariñado con la imagen.


Pero la Divina Providencia no había llevado la pintura a Roma para que fuese propiedad de una familia sino para que fuera venerada por todo el mundo, tal y como había profetizado el mercader. Nuestra Señora se le apareció al hombre en tres ocasiones, diciéndole que debía poner la pintura en una iglesia, de lo contrario, algo terrible sucedería. El hombre discutió con su esposa para cumplir con la Virgen, pero ella se le burló, diciéndole que era un visionario. El hombre temió disgustar a su esposa, por lo que las cosas quedaron igual. Nuestra Señora, por fin, se le volvió a aparecer y le dijo que, para que su pintura saliera de esa casa, él tendría que irse primero. De repente el hombre se puso gravemente enfermo y en pocos días murió. La esposa estaba muy apegada a la pintura y trató de convencerse a sí misma de que estaría más protegida en su propia casa. Así, día a día, fue aplazando el deshacerse de la imagen. Un día, su hijita de seis años vino hacia ella apresurada con la noticia de que una hermosa y resplandeciente Señora se le había aparecido mientras estaba mirando la pintura. La Señora le había dicho que le dijera a su madre y a su abuelo que Nuestra Señora del Perpetuo Socorro deseaba ser puesta en una iglesia; y, que si no, todos los de la casa morirían.


La mamá de la niñita estaba espantada y prometió obedecer a la Señora. Una amiga, que vivía cerca, oyó lo de la aparición. Fue entonces a ver a la señora y ridiculizó todo lo ocurrido. Trató de persuadir a su amiga de que se quedara con el cuadro, diciéndole que si fuera ella, no haría caso de sueños y visiones. Apenas había terminado de hablar, cuando comenzó a sentir unos dolores tan terribles, que creyó que se iba a morir. Llena de dolor, comenzó a invocar a Nuestra Señora para que la perdonara y la ayudara. La Virgen escuchó su oración. La vecina tocó la pintura, con corazón contrito, y fue sanada instantáneamente. Entonces procedió a suplicarle a la viuda para que obedeciera a Nuestra Señora de una vez por todas.


Accede la viuda a entregar la pintura


Se encontraba la viuda preguntándose en qué iglesia debería poner la pintura, cuando el cielo mismo le respondió. Volvió a aparecérsele la Virgen a la niña y le dijo que le dijera a su madre que quería que la pintura fuera colocada en la iglesia que queda entre la basílica de Santa María la Mayor y la de San Juan de Letrán. Esa iglesia era la de S. Mateo, el Apóstol.


La señora se apresuró a entrevistarse con el superior de los Agustinos quienes eran los encargados de la iglesia. Ella le informó acerca de todas las circunstancias relacionadas con el cuadro. La pintura fue llevada a la iglesia en procesión solemne el 27 de marzo de 1499. En el camino de la residencia de la viuda hacia la iglesia, un hombre tocó la pintura y le fue devuelto el uso de un brazo que tenía paralizado. Colgaron la pintura sobre el altar mayor de la iglesia, en donde permaneció casi trescientos años. Amado y venerado por todos los de Roma como una pintura verdaderamente milagrosa, sirvió como medio de incontables milagros, curaciones y gracias.


En 1798, Napoleón y su ejército francés tomaron la ciudad de Roma. Sus atropellos fueron incontables y su soberbia, satánica. Exilió al Papa Pío VII y, con el pretexto de fortalecer las defensas de Roma, destruyó treinta iglesias, entre ellas la de San Mateo, la cual quedó completamente arrasada. Junto con la iglesia, se perdieron muchas reliquias y estatuas venerables. Uno de los Padres Agustinos, justo a tiempo, había logrado llevarse secretamente el cuadro.


Cuando el Papa, que había sido prisionero de Napoleón, regresó a Roma, le dio a los agustinos el monasterio de S. Eusebio y después la casa y la iglesia de Santa María en Posterula. Una pintura famosa de Nuestra Señora de la Gracia estaba ya colocada en dicha iglesia por lo que la pintura milagrosa de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro fue puesta en la capilla privada de los Padres Agustinos, en Posterula. Allí permaneció sesenta y cuatro años, casi olvidada.


Hallazgo de un sacerdote Redentorista


Mientras tanto, a instancias del Papa, el Superior General de los Redentoristas, estableció su sede principal en Roma donde construyeron un monasterio y la iglesia de San Alfonso. Uno de los Padres, el historiador de la casa, realizó un estudio acerca del sector de Roma en que vivían. En sus investigaciones, se encontró con múltiples referencias a la vieja Iglesia de San Mateo y a la pintura milagrosa de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.


Un día decidió contarle a sus hermanos sacerdotes sobre sus investigaciones: La iglesia actual de San Alfonso estaba construida sobre las ruinas de la de San Mateo en la que, durante siglos, había sido venerada, públicamente, una pintura milagrosa de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. Entre los que escuchaban, se encontraba el Padre Michael Marchi, el cual se acordaba de haber servido muchas veces en la Misa de la capilla de los Agustinos de Posterula cuando era niño. Ahí en la capilla, había visto la pintura milagrosa. Un viejo hermano lego que había vivido en San Mateo, y a quien había visitado a menudo, le había contado muchas veces relatos acerca de los milagros de Nuestra Señora y solía añadir: "Ten presente, Michael, que Nuestra Señora de San Mateo es la de la capilla privada. No lo olvides". El Padre Michael les relató todo lo que había oído de aquel hermano lego.


Por medio de este incidente los Redentoristas supieron de la existencia de la pintura, no obstante, ignoraban su historia y el deseo expreso de la Virgen de ser honrada públicamente en la iglesia.


Ese mismo año, a través del sermón inspirado de un jesuita acerca de la antigua pintura de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, conocieron los Redentoristas la historia de la pintura y del deseo de la Virgen de que esta imagen suya fuera venerada entre la Iglesia de Santa María la Mayor y la de S. Juan de Letrán. El santo Jesuita había lamentado el hecho de que el cuadro, que había sido tan famoso por milagros y curaciones, hubiera desaparecido sin revelar ninguna señal sobrenatural durante los últimos sesenta años. A él le pareció que se debía a que ya no estaba expuesto públicamente para ser venerado por los fieles. Les imploró a sus oyentes que, si alguno sabía dónde se hallaba la pintura, le informaran dueño lo que deseaba la Virgen.


Los Padres Redentoristas soñaban con ver que el milagroso cuadro fuera nuevamente expuesto a la veneración pública y que, de ser posible, sucediera en su propia Iglesia de San Alfonso. Así que instaron a su Superior General para que tratara de conseguir el famoso cuadro para su Iglesia. Después de un tiempo de reflexión, decidió solicitarle la pintura al Santo Padre, el Papa Pío IX. Le narró la historia de la milagrosa imagen y sometió su petición.


El Santo Padre escuchó con atención. Él amaba dulcemente a la Santísima Virgen y le alegraba que fuera honrada. Sacó su pluma y escribió su deseo de que el cuadro milagroso de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro fuera devuelto a la Iglesia entre Sta. María la Mayor y S. Juan de Letrán. También encargó a los Redentoristas de que hicieran que Nuestra Señora del Perpetuo Socorro fuera conocida en todas partes.


Aparece y se venera, por fin, el cuadro de Nuestra Señora


Ninguno de los Agustinos de ese tiempo había conocido la Iglesia de San Mateo. Una vez que supieron la historia y el deseo del Santo Padre, gustosos complacieron a Nuestra Señora. Habían sido sus custodios y ahora se la devolverían al mundo bajo la tutela de otros custodios. Todo había sido planeado por la Divina Providencia en una forma verdaderamente extraordinaria.


A petición del Santo Padre, los Redentoristas obsequiaron a los Agustinos una linda pintura que serviría para reemplazar a la milagrosa.


La imagen de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro fue llevado en procesión solemne a lo largo de las vistosas y alegres calles de Roma antes de ser colocado sobre el altar, construido especialmente para su veneración en la Iglesia de San Alfonso. La dicha del pueblo romano era evidente. El entusiasmo de las veinte mil personas que se agolparon en las calles llenas de flores para la procesión dio testimonio de la profunda devoción hacia la Madre de Dios.


A toda hora del día, se podía ver un número de personas de toda clase delante de la pintura, implorándole a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro que escuchara sus oraciones y que les alcanzara misericordia. Se reportaron diariamente muchos milagros y gracias.


Hoy en día, la devoción a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro se ha difundido por todo el mundo. Se han construido iglesias y santuarios en su honor, y se han establecido archicofradías. Su retrato es conocido y amado en todas partes.


Signos de la imagen de Nuestra Madre del Perpetuo Socorro (conocida en el Oriente bizantino como el icono de la Madre de Dios de la Pasión)


Aunque su origen es incierto, se estima que el retrato fue pintado durante el decimotercero o decimocuarto siglo. El icono parece ser copia de una famosa pintura de Nuestra Señora que fuera, según la tradición, pintada por el mismo San Lucas. La original se veneraba en Constantinopla por siglos como una pintura milagrosa pero fue destruida en 1453 por los Turcos cuando capturaron la ciudad.


Fue pintado en un estilo plano característico de iconos y tiene una calidad primitiva. Todas las letras son griegas. Las iniciales al lado de la corona de la Madre la identifican como la “Madre de Dios”. Las iniciales al lado del Niño “ICXC” significan “Jesucristo”. Las letras griegas en la aureola del Niño: owu significan “El que es”, mientras las tres estrellas sobre la cabeza y los hombros de María santísima indican su virginidad antes del parto, en el parto y después del parto.


Las letras más pequeñas identifican al ángel a la izquierda como “San Miguel Arcángel”; el arcángel sostiene la lanza y la caña con la esponja empapada de vinagre, instrumentos de la pasión de Cristo. El ángel a la derecha es identificado como “San Gabriel Arcángel”, sostiene la cruz y los clavos. Nótese que los ángeles no tocan los instrumentos de la pasión con las manos, sino con el paño que los cubre.


Cuando este retrato fue pintado, no era común pintar aureolas. Por esta razón el artista redondeó la cabeza y el velo de la Madre para indicar su santidad. Las halos y coronas doradas fueron añadidas mucho después. El fondo dorado, símbolo de la luz eterna da realce a los colores más bien vivos de las vestiduras. Para la Virgen el maforion (velo-manto) es de color púrpura, signo de la divinidad a la que ella se ha unido excepcionalmente, mientras que el traje es azul, indicación de su humanidad. En este retrato la Madona está fuera de proporción con el tamaño de su Hijo porque es -María- a quien el artista quiso enfatizar.


Los encantos del retrato son muchos, desde la ingenuidad del artista, quien quiso asegurarse que la identidad de cada uno de los sujetos se conociera, hasta la sandalia que cuelga del pie del Niño. El Niño divino, siempre con esa expresión de madurez que conviene a un Dios eterno en su pequeño rostro, está vestido como solían hacerlo en la antigüedad los nobles y filósofos: túnica ceñida por un cinturón y manto echado al hombro. El pequeño Jesús tiene en el rostro una expresión de temor y con las dos manitas aprieta la derecha de su Madre, que mira ante sí con actitud recogida y pensativa, como si estuviera recordando en su corazón la dolorosa profecía que le hiciera Simeón, el misterioso plan de la redención, cuyo siervo sufriente ya había presentado Isaías.


En su doble denominación, esta bella imagen de la Virgen nos recuerda el centralismo salvífico de la pasión de Cristo y de María y al mismo tiempo la socorredora bondad de la Madre de Dios y nuestra.

lunes, 14 de junio de 2010

CICLO C - TIEMPO ORDINARIO - DOMINGO XI (P. José Mª Doménech SDB)



Cristo nos perdona en la pedagógica Misericordia de Dios, el Amor de su cercanía sanadora nos lleva al deseo de Amar y Convertirnos


2S. 12, 10-13: "Natán dijo a David: «Esto dice el Señor, Dios de Israel: Yo te he ungido Rey de Israel… y estaba dispuesto a concederte otros favores. ¿Por qué has despreciado al Señor cometiendo lo que Él juzga negativo? Has asesinado a Urías… y has hecho masacrar a los ammonitas… ya que tú me has despreciado… la espada nunca se apartará de tu casa» David dijo…: «He pecado contra el Señor»…"


Salmo 31: "Perdona, Señor, mi culpa y mi pecado".


Gal. 2, 16.19-21: "Saben Uds. que nadie puede ser justo por haber cumplido las obras que manda la ley, sino, tan sólo, por creer en Jesucristo… estoy crucificado con Cristo Jesús. La vida que ahora vivo no es mía: es Cristo quien vive en mí, gracias a la Fe en el Hijo de Dios, que me amó y se entregó por mí. No quiero despreciar la gracia de Dios…".


Lc. 7, 36-8,3: "Un fariseo invitó a Jesús… una mujer… pecadora… se quedó detrás de los pies de Jesús llorando… mojaba los pies con sus lágrimas, los secaba con sus cabellos y los ungía con perfume… El fariseo… pensaba: «…Si Jesús fuera un profeta, sabría quién es esta mujer…» Jesús le dijo: «Simón, quisiera decirte algo»… «Dos hombres le debían a un prestamista… quinientas monedas… y… cincuenta… el prestamista les perdonó la deuda. ¿Quién te parece que le amará más?» Simón respondió: «Creo que aquél a quien más le perdonó» Jesús le dijo: «Así es» Se giró a la mujer y dijo a Simón: «¿Ves a esta mujer?... ama mucho y es que son muchos los pecados que le han sido perdonados…» Después, dijo a la mujer: «Tus pecados te son perdonados… Tu Fe te ha salvado. Vete en Paz»".


¿Quién no ha necesitado jamás ser perdonado? ¿Nos damos cuenta de todo lo que cuesta pedir perdón; del por qué es necesario pedir perdón; de cómo pedir perdón sin denigrarse?


Dios no desea que nadie pierda las ganas de vivir, pues eso le llevaría a su muerte; y esto puede suceder si la culpa se lo come por el remordimiento y el miedo o lo destruye el rencor y, la sed de infligir castigo por venganza contra quien, según él, le perjudicó.


Todo pecado, conocido o desconocido por los demás, por un lado, ofende al creador, pues se desfigura su obra de vida y amor; por otro, denigra al pecador, pues éste se somete a una esclavitud que le es impropia; y, por fin, ofende a la sociedad en la que está, pues ésta se ve privada de una vida fecunda y la salud moral que necesita para ser una sociedad madura y capaz de superar las dificultades naturales de su vida y del dominio del mundo en el que está. Por eso el pecado pide la recuperación del equilibrio y la dignidad de los miembros de la sociedad.


El pecador, por tanto, deberá reconocer que se equivocó y se denigró con su decisión insana y quien fue ofendido por el pecado deberá, si desea recuperar la paz y madurar en su dignidad de persona, imagen de Dios, abrirse a la misericordia y a la justicia, que es un ejercicio de la misericordia en la caridad, y, por tanto, abrirse al perdón, que se basa, ante todo, en la verdad para poder ayudar al pecador a recuperarse y madurar. En todo momento lo importante es la vida en el Amor. Es decir, ser como Dios, nuestro modelo de ser y de vivir.



El pecado violenta el plan de Dios en nuestra vida pervirtiéndonos y atrapándonos en antojos


David traiciona la confianza de Dios denigrando la autoridad real con su antojo criminal.


Natán le hace conocer la desaprobación de Dios por esto; cómo se ha denigrado él y su reino y cuáles serán las consecuencias. David, reconoce y se arrepiente: ésa será su salvación.



Sólo hay una seguridad para mantenernos libres en el Amor de Dios: la cruz de Cristo


El valor de la propia vida no puede depender del buen comportamiento, pues éste es muy débil y sujeto a los vaivenes de la ley y de la sociedad. Lo importante es la conciencia.


Una conciencia sana se basa en un criterio sano. El único estable es Cristo crucificado. Fundado en el Amor de Dios que es inconmovible, fiel y sanador. No hay nada más sano.



En Cristo todo juicio es de salvación y enaltecimiento de la persona humana, sea quien sea.


Simón ha desfigurado su visión de Dios, pues no comprende su Misericordia. Para Dios lo más importante es la recuperación de la Vida y Paz de sus hijos. Por ellos da su vida.


Pidamos a María la humildad de acercarnos arrepentidos al Padre para convertirnos.

lunes, 7 de junio de 2010

LA GRAN FIESTA DE LA EUCARISTÍA Por Monseñor José Alemani Grau


Lo que recordamos con fe y amor en el clima doloroso de la Semana Santa, lo celebramos ahora con alfombras de flores, bandas de música, cantos y alegría desbordante.
Es una procesión de corazones con hambre de pan y sobre todo con hambre de Dios.
Y en el corazón de esa procesión está Cristo mismo, Dios y hombre verdadero, a quien paseamos con amor para que bendiga nuestros corazones y llene de sentido y calor nuestras vidas.
En algunas ciudades el jueves después de la Santísima Trinidad y en otras el domingo siguiente se celebra la fiesta del Corpus Christi.
¿Qué significa “Corpus Christi”?
Significa el Cuerpo de Cristo.
Como se trata de un cuerpo vivo es lógico que esté también con su sangre.
De todas formas ahora el misal ha añadido a este nombre la “Sangre” diciendo “Solemnidad del Cuerpo y de la Sangre de Cristo”.
¿Qué es la Eucaristía?
Es el corazón de la Iglesia.
Sin la Eucaristía no podría haber Iglesia porque en ella Jesús se hace presente entre nosotros.
Él es la vida. Él es quien da la vida.
Juan Pablo II lo dijo en el mismo título de la encíclica que nos escribió y que debemos meditar frecuentemente: “La Iglesia vive de la Eucaristía”.
Con estas palabras resume todo lo que significa para nosotros este sacramento.
Sin Él no hay vida y sin vida, lógicamente, no existiría la Iglesia.
En Lima hemos tenido el primer Congreso Eucarístico y Mariano. Durante él ha habido un simposio teológico sobre la Eucaristía y María.
Las ponencias fundamentales las han dado el cardenal Antonio Cañizares Llovera, prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la disciplina de los sacramentos. En una hora apretada nos dio el resumen de todo lo que sabemos sobre la Eucaristía: “La Eucaristía, misterio de nuestra fe”.
La segunda ponencia: Monseñor Juan Ignacio González Errazuriz, Obispo de San Bernardo, Chile: “Forma eucarística de la vida cristiana”.
Y la tercera: Monseñor Emilio Carlos Berlie Belaunzarán, arzobispo de Yucatán, Méjico: “María mujer eucarística”.
Las conferencias, acompañadas de hermosos paneles, fueron acogidas por un público muy numeroso y feliz.
Espiguemos algunos pensamientos sueltos de estos días:
* Poner a Cristo en el centro de todo será la solución de todos los problemas de la vida cristiana. Por tanto la prioridad de la Iglesia es la centralidad del culto eucarístico.
* La Misa es el sacrificio común de la Iglesia. Su eficacia se extiende a todos los hombres de hoy y de ayer y de mañana. A todos les ayuda aun cuando no coman la Eucaristía.
* Frente a la Eucaristía, adoración asombrada.
* Es preciso que haya coherencia entre nuestra vida y lo que Dios va haciendo en la Eucaristía.
* Cuando la Iglesia celebra la Eucaristía se hace realmente presente la obra de nuestra redención. La presencia de Cristo es viva, es dinámica, nos atrae hacia sí. Nos hace unos con Él para salir de nosotros y entregarnos a los demás como Él se entregó.
Así nos injerta en la comunidad de los hermanos.
* En la Eucaristía se hace realidad el sacrifico de Cristo y se hace don de presencia entre nosotros: “Yo estaré con Ustedes todos los días hasta el fin del mundo”. Dios Emmanuel, “Dios con nosotros”.
* La Eucaristía no es un mero recuerdo, es una realidad: Cristo presente en medio de nosotros.
* Todo entero de manera sacramental, es decir bajo las especies del pan y del vino.
* El misterio eucarístico encierra todo el misterio de la Iglesia por eso la Eucaristía es la fuente y la cumbre de toda la vida cristiana. Anticipa la vida eterna y es signo de comunión.
* La Eucaristía y María son inseparables porque la sangre de Jesús es de Ella. Por eso los protestantes no tienen la Eucaristía porque no aceptan a María en sus vidas.
* María tiene la humildad de una hostia. Ella fue el primer sagrario ambulante. La primera custodia que llevó a Jesús por las calles de su tiempo.
Adoremos y amemos este santo sacramento, la Eucaristía, don y misterio, gran regalo del amor de la Santísima Trinidad.

José Ignacio Alemany Grau, Obispo

viernes, 28 de mayo de 2010

SANTÍSIMA TRINIDAD (P. José María Doménech SDB)


CICLO C - TIEMPO ORDINARIO - DOMINGO IX

SANTÍSIMA TRINIDAD (P. José María Doménech SDB)

Todo Dios, Comunión Trinitaria, está centrado en lograr el éxito de toda persona humana: liberarla de todo mal y guiarla a su Gloria

Pr. 8, 22-31: "Esto dice la Sabiduría de Dios: «Mucho antes que comenzara sus obras, el Señor me cuidaba… He sido configurada desde siempre… yo estaba a su lado como el discípulo preferido, cada día era su delicia, jugaba en su presencia… compartía con los hombres mis alegrías."

Salmo 8: "Señor, Dios nuestro, ¡qué admirable es tu Nombre en toda la tierra!"

Rm. 5, 1-5: "Ahora… como creyentes que somos, estamos en paz con Dios, gracias a Jesucristo, nuestro Señor… es por Él que tenemos la satisfacción de esperar la gloria de Dios. Más todavía, en medio de las pruebas encontramos motivo de satisfacción, porque… nos hacen constantes en el sufrimiento… nos obtiene la aprobación de Dios… que nos da esperanza… no defrauda a nadie, después que Dios, dándonos su Espíritu, ha derramado sobre nuestros corazones su Amor."

Jn. 16, 12-16: "Jesús dijo a sus discípulos: «Tengo todavía muchas cosas que decirles, pero ahora no podrían asumirlo. Cuando venga el Defensor, el Espíritu de la Verdad, Él les guiará al conocimiento de la Verdad completa… Él me dará gloria porque todo lo que les dirá lo ha recibido de lo que es mío. Todo lo que es de mi Padre es mío…»".

Los hombres, varones y mujeres, siempre tratan de penetrar más en el conocimiento de las cosas y de sí mismos. Eso es muy bueno y voluntad de Dios. Unos aciertan, pues mantienen la paz; otros se equivocan pues, al buscar un control caprichoso, pierden su paz, y lo perturban todo. Dios va encaminando las culturas por senderos de mayor y más serena sabiduría.

Los imperios tratan de dominar el mundo, y destruyen; los sabios, al dominarse a sí mismos, lo logran entre todos, poco a poco, sin luchas, sino con sus aportes: ¡Todo es obra silenciosa de Dios en el corazón de la persona humana! Así se generan culturas más sanas.

La Sabiduría de Dios es Dios mismo actuando en el corazón de personas y culturas.

Lo más sabio de Dios es llenarnos de vida y llamarnos a la verdad: lo otro viene solo.

El Padre, en su Sabiduría, todo lo orienta al bien de los que ama y en ellos se complace

El libro de los proverbios nos habla de la Sabiduría de Dios, que Juan y Pablo identifican con Cristo. Ésta dirige toda la constante obra de Dios: todo existe en el maravilloso Plan, de extraordinaria grandeza que Dios ha pensado, en su Sabiduría, desde toda la eternidad. Cristo es su testigo y profeta y el Espíritu lo toma todo de Él para enseñarnos a vivir en ella.

La Vida de Dios es Amar y el objeto del Amor de Dios es el bien de toda persona.

Dios actúa para la vida plena de la persona humana y en ello está su gozo y Gloria.

El Espíritu nos garantiza el éxito final, en la medida que creamos y asumamos la Salvación

El Padre nos ha dado, en su Hijo Jesucristo, al Espíritu que llena nuestros corazones del Amor de Dios y nos garantiza el cumplimiento de nuestra Esperanza: gozar la Gloria de Dios.

Pero esto debemos mantenernos fieles, aun en las pruebas. Esta condición que es muy posible de lograr, a pesar de nuestra fragilidad, pues la Comunión Trinitaria se entrega constantemente, en cada sacramento, para que seamos fuertes y victoriosos en toda circunstancia.

Si vivimos cada día como resucitados, ya somos Justos y estamos en paz con Dios gracias a la Salvación de Jesús. La decisión es personal y diaria, pues Dios es hoy (Es el que es).

Cristo enviará al Espíritu para que comprendamos los alcances de la Vida Nueva en Dios

La promesa del Espíritu es vital para que podemos conocer, comprender y vivir todo el Plan de Salvación de Dios. Éste ha sido concebido por el Padre, transmitido y realizado por el Hijo encarnado y es constantemente llevado a la plenitud total en cada uno por el Espíritu Santo.

Por el Espíritu Santo, vida del Padre y del Hijo, Maestro de nuestra Vida Nueva en Dios, nosotros podemos vivir, con nuestra misma naturaleza humana, en la Familia Divina, gracias a la humanidad de Cristo Jesús, nuestra Cabeza, de la que la Iglesia es su Cuerpo Místico.

Al crearnos Dios nos ofrece vivir su misma Vida y, para eso, viene en el Espíritu.

Pidamos a María docilidad al Espíritu para vivir, como el Hijo, la Voluntad del Padre.

Entramos, con este domingo, a la semana IX del tiempo ordinario; éste se retomó la semana pasada.

Celebramos este domingo, el primero después de Pentecostés, la fiesta de la Santísima Trinidad: todo Dios a nuestro favor; siempre interesado en cada uno de sus hijos, mujeres y varones, de todas las razas y culturas; buscando su éxito final y su libertad total para que pueda vivir, de verdad, felices allí donde están y así como están sin condicionamientos que no sean los que el amor y la vida misma ponen. ¡Cuántas infelicidades nos llegan porque deseamos que el mundo dé vueltas según nuestros criterios! Y éstos qué rápido cambian, basta ver la historia de las ideologías...

No hay nada más efímero que la mente y el corazón de la persona humana dejada a sus propias fuerzas...

Si no nos apoyamos en algo sólido, nosotros aparecemos como un fluir... Todo cambia; nos cansamos de todo... Buscamos novedad, no se sabe para qué ni con qué criterio, pero novedad como si fuéramos chiquillos... Los años nos estabilizan, sí, pero también muchas veces, si no hemos encontrado la estabilidad antes, nos quitan los sueños y las ganas de caminar... porque ya nos hemos cansado y nos hacemos viejos... No por los años transcurridos, sino por los años de luchas erráticas con sueños demasiado ilusos y demasiado... ¡necios y locos!

Solo quien sueña con y como Dios, lucha más, lucha mejor y se agota menos, porque sabe que en Él todo tiene futuro verdadero y eterno. Sólo Él es Él... ¡Lo dijo: «Yo soy el que soy»! Podemos fiarnos...

Dios no cambia pero es perpetua novedad... Nunca se repite... Crea incesantemente y cada uno de sus hijos es único e irrepetible...

Pretender clonar personas significa gritar, con los hechos por cierto, que no somos Dios pero sí lo suficientemente necios e irresponsables como para jugar a serlo sin importarnos las consecuencias. Solo por eso, esto debería considerarse un delito de 'lesa humanidad'.

El Padre solo piensa en el bien de todos sus hijos y envía al Hijo Único, imagen perfecta de su Vida-Amor, para que nos enseñe a comprenderle, a comprender su amor Providente-Misericordioso-Redentor, y a vivir en sus planes de Vida Nueva y eterna. Los dos para que seamos capaces de comprender algo que nos sobrepasa y nos trasciende, vienen en el Espíritu Santo que nos lleva a creciente plenitud para que logramos el éxito en nuestra vida: ser lo que somos=como Dios, Comunión Trinitaria, que en nosotros se expresa en la comunión de personas que logran formar una comunión de naciones; en la comunión de vida, en la familia; en la comunión de Fe de nuestra relación como familia de Dios en Cristo, con el mismo Espíritu que nos lleva a vivir y gozar del Padre, ya desde ahora y para siempre.

La fiesta de la Santísima Trinidad es fiesta de esperanza, de alegría, de seguridad, de certeza, de compromiso por la unidad de todos, más allá de las diferencias naturales.

Dios nos ayude a ser cada día más fieles a su Voluntad de Vida Nueva para todos.

Dios nos bendiga a todos.

Unidos en oración con María, nuestro Auxilio:

P. José Mª Doménech SDB

domingo, 23 de mayo de 2010

CICLO C - TIEMPO DE PASCUA - DOMINGO VIII PENTECOSTÉS por el P. José Mª Doménech SDB


Cristo nos envía del Padre su Espíritu para que el Amor de Dios renueve a todo hombre y ellos formen la Comunión de salvados en al Fe
Hch. 2, 1-11: "…el día de Pentecostés, estando todos juntos en el mismo lugar, de repente se sintió venir del cielo como un fuerte viento que llenó toda la casa… Entonces se aparecieron como unas lenguas de fuego que se distribuyeron y se posaron sobre cada uno de ellos. Todos quedaron llenos del Espíritu Santo… Residían en Jerusalén judíos piadosos de todas las nacionalidades…: «¿No son galileos todos estos que hablan?..., pero les escuchamos proclamar las grandezas de Dios en nuestras propias lenguas natales.»"
Salmo 103: "Envía tu Espíritu, Señor, y renueva la faz de la tierra
1Cor. 12, 3b-7.12-13: "Nadie puede confesar que Jesús es el Señor si no es por un don del Espíritu Santo. Los dones que recibimos son diversos, pero uno solo es el Espíritu que los distribuye… Las manifestaciones del Espíritu distribuidas a cada uno son un bien para todos… Todos nosotros, judíos o griegos, esclavos o libres hemos sido bautizados en un solo Espíritu para formar un solo cuer-po…"
Jn. 20, 19-23: "…los discípulos estaban en casa con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Jesús entró, se puso en medio de ellos y les dijo: «La Paz sea con Uds…. Como el Padre me ha enviado, yo los envío» Entonces sopló sobre ellos y les dijo: «Reciban el Espíritu Santo. A quienes perdonen los pecados, les quedan perdonados; a quienes no perdonen, quedarán sin perdón»".
Dios llamó al Pueblo elegido para que todos los pueblos conocieran a Dios de verdad. Lo ha hecho también con nosotros. El soplo de Dios nos recrea para llenarnos de sus dones a fin que el mundo conozca las maravillas de Dios. Éstas transforman a las personas desde dentro.
El don del Espíritu es esencial para asumir el Amor Salvador de Dios. No basta co-nocerlo con la inteligencia. El don del Espíritu supone apertura del corazón, disponibilidad in-terior, voluntad de conversión desde el fondo del propio ser, porque Dios jamás impone nada.
La unidad, tanto del propio interior, como la de pueblo, es una real conquista garanti-zada por la docilidad interior de los interesados a la constante obra de Dios. Quien quisiera im-ponerla la alejaría cada día más. Las personas son como Dios y merecen respeto y veneración.
El Espíritu de Dios es fuente de unidad, porque es la sustancia de la Comunión Trini-taria. Nos ha sido dado para hacer de la Iglesia la fuerza vital, luz y sal de la Humanidad, an-siosa de vida, paz y justicia para la dignidad de personas y pueblos, como Dios quiere.
Todos los pueblos son destinatarios de la Salvación, sellada y hecha patente por el Espíritu
Nadie queda excluido de la Salvación. Cristo, según el Plan del Padre, la consiguió y el Espíritu, enviado por el Padre y el Hijo, la selló con su aliento renovador y su fuego purificador a favor de todos los pueblos, por eso todos entendían el mensaje de Vida y Salvación.
La presencia del Espíritu todo lo llena. Quien de verdad lo desea y lo espera, ciertamente lo recibe. Él nos lleva a la unidad según estemos abiertos y dispuestos a construirla con Él.
El símbolo de las lenguas, que corrige Babel, habla de la humildad ante el don de Dios.
Para eso Él nos da sus does, a cada uno lo suyo, para el bien de toda la Comunidad
Los dones del Espíritu: Sabiduría, Entendimiento, Ciencia, Consejo, Fortaleza, Piedad y Temor de Dios, nos hablan de la apertura necesaria al que todo lo da para la unidad de todos. Con la Resurrección estamos todos llamados a ser Cuerpo de Cristo con la vida de su Espíritu.
El Espíritu es uno solo para que todos lo vivamos todo ante todo para el bien de todos.
La diversidad es riqueza a beneficio de la Comunidad. Somos y vivimos para los demás.
Cuando el Espíritu viene y nos recrea, deja su marca y ésta se muestra en la Paz y el Perdón
La Resurrección nos llama a vivir como resucitados, para eso Jesús nos da su Espíritu.
El Espíritu nos da su Paz, fruto de la ciencia y entendimiento de la Sabiduría de Dios que nos permite escuchar y comunicar su Palabra como Consejo de vida para la vida en Dios.
Por el Espíritu vivimos el Perdón, expresión de Amor del Dios que salva y renueva.
Pidamos a María vivir con fortaleza la delicadeza de tratar de no ofender jamás a Dios.

domingo, 2 de mayo de 2010

EN DEFENSA DEL PAPA (POR JAVIER TEMOCHE QUESADA SC)



Repetidamente se ha divulgado por distintos medios noticias que atacan a la Iglesia Católica y desprestigian la autoridad del Papa Benedicto XVI. Precisamente sobre esto un sacerdote amigo, me contó este hecho que le sucedió hace muchos años.
Recuerdo -me relató- que encontré tirado junto a otras cosas que se iban a desechar, un pequeño catecismo, todo maltratado, roto y con las hojas descoloridas. Me llamó la atención -continuaba- y se me quedó muy grabado una frase que estaba en la primera hoja de este librito: “No hay sacerdotes malos, hay hombres malos vestidos de sacerdotes”
Frente a noticias escandalosas y por un exceso de tolerancia, podría pensarse que estamos agazapados, muertos de vergüenza de pertenecer a la Iglesia Católica, por eso es necesario nuestro punto de vista.
Queda claro, que no defenderemos a los hombres malos vestidos de sacerdotes, defendemos a nuestra madre la Iglesia Católica y al Papa Benedicto XVI y junto a ellos a nuestros obispos y a miles de hombres buenos que visten la sotana, a miles de religiosas y laicos consagrados que son verdaderos “Cristo” en la tierra, por su comportamiento, por su forma de vida, por su ejemplo diario.
Creer en la Iglesia y en el Papa es nuestra fe, por eso la defendemos y cuando alguien difunde noticias diciendo que la Iglesia no hace nada, o que el Papa oculta casos a pesar de tener conocimiento; no caigamos en el facilismo de juzgar y criticar tan sólo teniendo el argumento de una parte: la noticia escuchada.
Se ha hecho insinuaciones y se ha emitido todo tipo de juicios sobre los casos de pederastia, casos con víctimas reales de las que se han valido para atacar al Papa y poner en el juicio de la gente la estabilidad de la Iglesia Católica, nada más equivocado. Considero que hay un interés claro de tratar de desprestigiar a la Iglesia y de poner en juicio al Papa, intención poco santa que se nota hasta en los comentarios de los presentadores de noticias. Comparativamente si nos fijamos, muy poco o nada se dice de los incontables casos de sacerdotes, religiosos y religiosas santos, que son parte de la Iglesia Católica y que trabajan hasta agotar su vida por la salvación y por la dignidad de las personas. Incontables son los obispos, buenos y santos, entregados a sus diócesis para que sus fieles se acerquen a Dios y para que estando cerca de Dios sean mejores personas, mejores ciudadanos. Es una garantía para la sociedad que donde haya un buen cristiano, haya un honrado ciudadano, de esto no se habla, porque no vende, porque no es escándalo.
Una es nuestra Iglesia porque uno es su fundador y en ella formamos un solo cuerpo. (1º Co. 12, 12).
Santa es nuestra Iglesia, pues santo es su fundador y santos son sus fines y objetivos. Sus miembros están llamados a ser santos.
Es católica "universal", en cuanto busca anunciar la Buena Nueva y recibir en su seno a todos los seres humanos, de todo tiempo y en todo lugar.
Y es apostólica porque guarda y transmite las enseñanzas oídas a los apóstoles.
Lejos de ser perfectos, y aún reconociéndonos pecadores, sabemos que Dios espera siempre nuestro cambio y conversión, para alcanzar con ella nuestra salvación eterna.
Por eso pido respeto para los católicos y para las autoridades de la Iglesia encabezadas por el Papa Benedicto XVI.
No pretendo animar con este escrito alguna respuesta, sólo defiendo a mi Iglesia y con ella a todos sus miembros buenos, por fe, por amor y por pertenencia.
*Salesiano Cooperador.

sábado, 24 de abril de 2010

DAR LA CARA POR EL PAPA. Por: Monseñor José Alemani Grau


En estos últimos días se han celebrado dos fiestas importantes de Benedicto XVI, el cumpleaños y el aniversario del inicio de su pontificado.
Es claro que nuestro querido Papa merece un sencillo homenaje en la reflexión dominical y con mucho gusto lo hago aprovechando dos datos que me parecen importantes.
El primero es de los organizadores de la Jornada Mundial de la Juventud 2011. Han pedido fotos de los jóvenes para formar la fotografía del Papa.
Han sido mil doscientas fotografías enviadas en menos de 48 horas. Con ellas se ha “pintado” una bella fotografía (collage) que tiene su interpretación, dada por los mismos jóvenes.
He aquí algunas de estas frases:
- “Es como ver a toda la Iglesia con una sola vista”, en la imagen del Papa.
- “Me encanta dar la cara por el Papa”.
Esta frase, evidentemente, es de doble sentido: corresponde tanto al lema escogido por los organizadores: “Dar la cara por el Papa”, como al gozo juvenil de verse en el rostro de Benedicto XVI.
Es claro que muchísimos jóvenes no han podido ver su rostro en el del Papa, como hubieran deseado, porque no llegó a tiempo o porque ha sido una multitud la que ha contestado:
- “Mandé mi foto y no aparezco, aun así me siento parte del collage. Felicidades Papa Benedicto!!! Bendito el que viene en el nombre del Señor”.
La gran foto es algo muy original que se merece Benedicto XVI que ama muchísimo a los jóvenes y que también es muy apreciado por ellos, como lo demuestran las multitudes que se congregan junto a él.
Otra de las cosas que más me han gustado en estos días, son las palabras del cardenal Sodano felicitando al Papa el domingo de Pascua. Él es el decano de los cardenales.
Las transcribo a continuación como un homenaje al Pontífice y una oportunidad para que ustedes las hagan suyas en oración.
(En aquellos momentos llovía mucho pero la Plaza y la Vïa de la Conciliación seguía abarrotada de gente):
“Padre Santo, en esta solemne fiesta de Pascua, la liturgia de la Iglesia nos invita a una santa alegría, diciéndonos: “Este es el día que hizo el Señor: ¡alegrémonos y regocijémonos en él!”. Aunque la lluvia cae sobre esta histórica plaza, el sol brilla en nuestros corazones. Con este espíritu hoy nosotros nos estrechamos en torno a Usted, el Sucesor de Pedro, el Obispo de Roma, la roca indefectible de la Santa Iglesia de Cristo, para cantar con usted el Aleluya de la fe y de la esperanza.
Le estamos profundamente agradecidos por la fortaleza de ánimo y el coraje apostólico con que nos anuncia el Evangelio de Cristo. Admiramos su gran amor que, con corazón de Padre, hace propias “las alegrías y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de hoy, sobre todo de los pobres y de los que sufren”, por usar las palabras del Concilio Ecuménico Vaticano II en la Gaudium et Spes.
Hoy, por medio mío, toda la Iglesia desea decirle en coro: ¡Feliz Pascua, amado Santo Padre! ¡La Iglesia está con usted!
Con usted están los cardenales, sus colaboradores en la Curia Romana. Con usted están los hermanos Obispos esparcidos por el mundo, que guían las tres mil circunscripciones eclesiásticas del planeta. Están particularmente con usted en estos días aquellos cuatrocientos mil sacerdotes que sirven generosamente al pueblo de Dios en las parroquias, en los oratorios, en las escuelas, en los hospitales y en otros numerosos ambientes, como también en las misiones, en las partes más remotas del mundo.
Padre Santo, está con usted el pueblo de Dios, que no se deja impresionar por las habladurías del momento, por las pruebas que en ocasiones golpean a la comunidad de los creyentes. Jesús, de hecho, nos había dicho: “En el mundo tendréis tribulaciones”, añadiendo, sin embargo, de inmediato: “pero tened valor: yo he vencido al mundo” (Jn16, 33).
El pasado jueves, en la Santa Misa para la bendición de los Santos Óleos, Vuestra Santidad nos ha edificado a todos nosotros hablándonos de la bondad de Dios y recordándonos las palabras inspiradas del primer Obispo de Roma, el Apóstol Pedro, que describía así la actitud de Cristo durante su Pasión: “Cuando lo insultaban, no devolvía el insulto; en su pasión no profería amenazas; al contrario, se ponía en manos del que juzga justamente” (1 Pedro 2,23).
Padre Santo, nosotros trataremos de atesorar sus palabras. En esta Solemnidad pascual, nosotros rezaremos por usted para que el Señor, Buen Pastor, continúe sosteniéndolo en su misión al servicio de la Iglesia y del mundo.
¡Feliz Pascua, Padre Santo! ¡Feliz Pascua, dulce Cristo en la tierra! ¡La Iglesia está contigo!

Mons. José Ignacio Alemany Grau, Obispo

sábado, 31 de octubre de 2009

Razones para no celebrar Halloween


1. No es una actividad cristiana. Ninguna iglesia de denominación cristiana celebra esta fecha. Ni católicos, ni evangélicos, celebramos y nunca celebraremos una noche dedicada a la exaltación de la brujería en ninguna de sus formas.
2. Va contra las enseñanzas de Jesús. Jesús está en contra de la brujería en todas sus formas: espiritismo, hechicería, adivinación, lectura de cartas, horóscopos, astrología y tantas máscaras con que se encubre la maldad. Estas han sido declaradas enemigas de la Palabra de Dios desde tiempos muy remotos y van contra todas las enseñanzas de nuestro Señor, quien dice claramente que "el que no está conmigo está contra mí". Hay innumerables referencias bíblicas donde se condena el uso de todas estas clases de mal.
3. No es una tradición autóctona. Como ocurre siempre que se importan actos culturales diferentes a los nuestros, el verdadero significado queda relegado a una simple imitación. Jamás se ha celebrado como parte de nuestra cultura e idiosincrasia una noche dedicada a las brujas.
4. Sirve para rendir culto a Satanás. Aunque en apariencia es una actividad recreativa y muy llamativa, sobre todo para los niños, su verdadero significado sigue oculto a nuestros ojos. En muchos países, incluyendo el nuestro, los grupos satánicos usan esa noche para un "culto" especial dedicado a Satanás y en muchos países alrededor del mundo, se hacen sacrificios humanos, sobre todo de niños que han sido secuestrados de sus hogares y que son ofrecidos como víctimas inocentes en una noche de lujuria, drogas, alcohol y toda clase de desenfrenos, en las llamadas "misas negras".
5. Se opone al primer mandamiento. Este tipo de actividades, ni exalta el nombre de Jesús, ni tiene nada que ver con su Padre Celestial y mucho menos con el Santo Espíritu del Dios Altísimo. Por lo tanto, va en contraposición al primer mandamiento de amar a Dios con toda nuestra alma, nuestra mente, nuestro corazón, con todas nuestras fuerzas, en fin con todo nuestro ser.
6. Participar es olvidarse de Dios. Participar quiere decir "ser parte de": si usted participa está siendo parte de esta tremenda responsabilidad espiritual: No sólo se está alejando u olvidando de la adoración al Dios Eterno e Inmortal, sino que está siendo parte de una actividad que glorifica a las brujas y a su padre Satanás.
7. Contamina y esclaviza a nuestros niños. No hay magia blanca y magia negra buena, no hay brujas buenas y brujas malas. Toda la actividad demoníaca se disfraza y se oculta para ganar adeptos y así muchas veces "vestimos" a nuestros niñitos como "brujitas" y "diablitos". Jesús dijo: "Dejad que los niños vengan a mí y NO SE LO IMPIDÁIS, porque de los tales es el Reino de los Cielos". ¿Llevaría usted a sus niños disfrazados ante Jesús y los podría presentar libremente y con su conciencia tranquila? Jesús necesita a sus niños libres de toda clase de máscaras y limpios de toda contaminación.
El 31 de octubre tú puedes hacer la diferencia en la vida de otra persona. Para que esto suceda, tú tienes la última palabra.
"Sepan discernir lo que le agrada al Señor. Y no tomen parte en las obras estériles de las tinieblas; al contrario denúncielas" Efesios 5:10-11

martes, 6 de octubre de 2009

LA FE


En primer lugar digamos que el amor a Dios engendra la fe. La fe es la confianza total, plena, absoluta en Dios. Tener fe es creer que Dios está con nosotros en las buenas y en las malas: cuando estamos en gracia, cuando estamos tentados, cuando estamos pensando y cuando hemos pecado.
Tener fe es creer que Dios nunca se aparta de nosotros y que él siempre está a nuestro lado para alentarnos en nuestras luchas y para levantarnos en nuestras caídas.
Tener fe es creer que estamos en las manos de Dios y que Él nunca nos va a dejar caer de sus benditas manos; y si alguna vez caemos Él extenderá su brazo grande y poderoso para sacarnos del abismo en el que nos encontremos.
Para los cristianos tener fe es creer en Jesucristo. Es decir creer que Dios ha hecho palpable su amor en Jesús de Nazareth y que solo nos salvaremos si creemos en Él y lo amamos con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma y toda nuestra mente. El núcleo de la fe cristiana es el Kerigma: creer en Jesús muerto y resucitado por nuestra salvación.
Dice Jesús que la fe tiene una fuerza impresionante y que es capaz de mover montañas (Mt.17,20). Es evidente que esta afirmación del señor es una metáfora. Por tanto, no se puede entenderla literalmente, como aquella señora que leyendo la Biblia se encontró con este texto y entonces dijo : “vamos a ver si es cierto”. Al anochecer abrió su ventana y le ordenó a una enorme montaña que estaba frente a su casa: “quiero que te muevas un poco más a la izquierda”. Inmediatamente cerró su ventana y se fue a dormir. Al día siguiente se levantó y lo primero que hizo fue acudir a ver que había sucedido con la montaña. Al abrir su ventana se dio con la ingrata sorpresa que la montaña seguía en su mismo lugar, firme y majestuosa. Entonces la mujer exclamó: “Ya sabía que eso no iba a suceder”.
Ya hemos dicho que este texto no podemos entenderlo literalmente, sino de un modo figurado. Con estas palabras el Señor quiere decir que la fe es capaz de transformar los corazones que a veces son tan pesados como las montañas. Por eso, en el antiguo testamento, Dios promete cambiar el corazón de piedra por un corazón de carne. (Ez.36,26)
Pero si nuestra fe no es tan grande, como para mover montañas no debemos preocuparnos. Lo importante es que tengamos fe, aunque sea tan pequeñita como el gramo de mostaza. Eso lo dice Jesús en el texto antes citado: “Si tuvieras fe aunque sea como un grano de mostaza”. Por tanto, aunque nuestra fe sea tan pequeñita como el grano de mostaza estamos seguros que puede germinar , crecer y dar frutos abundantes. Para ello tenemos que orar como los discípulos diciéndole al Señor: “Auméntanos la fe” (Mt.17,5; o como aquél hombre del evangelio que imploró : “Creo, Señor, pero auméntame la fe”(Mc. 9,24)

domingo, 27 de septiembre de 2009

San Francisco de Asís


Nació en Asís (en el centro de Italia) en 1181, por lo que es llamado "Francisco de Asís". Francisco procedía de una familia rica. Su padre era comerciante de telas. Vivió como todos los jóvenes de su edad y de su época diversas experiencias: las fiestas, las escapadas e incluso las guerras, durante las cuales fue hecho prisionero y sufrió enfermedades. Durante su convalecencia, sintió una insatisfacción profunda ante la vida. Buscó, miró a su alrededor, pero su pregunta quedó sin respuesta...
Un día, escuchando un pasaje del Evangelio, le llegó la respuesta a lo que buscaba: pasar la vida amando a toda la creación. Transformó entonces su vida, se hizo pobre, tomo la tarea de anunciar el mensaje de alegría, de esperanza y de amor contenido en la Biblia, y de llevar la paz a todas las gentes y a toda la Creación. Se vistió de un sayal gris y se ciñó con un cordón. Se vistió con los vestidos de los pobres de su época.
Toda su vida se convirtió en un anuncio y trabajo en defensa de la solidaridad con los pobres, los disminuidos, los marginados. Denuncia las injusticias y se opone a toda apropiación. En la oración encuentra su fuerza para amar y para ayudar a los otros. Un día descubre que toda la Creación forma una gran familia, una especie de fraternidad universal. Entonces invita a todos los hombres a cantar al Señor, al amor mutuo y al respeto de nuestra madre tierra, de nuestra hermana la luna, de nuestro hermano el sol...
Sus hermanos frailes querían convertir la fraternidad en una orden como las otras que existían: con grandes conventos, mucha organización, dedicación al estudio... e intentaron quitarles la gran libertad que tenían de ir de un lugar a otro y vivir en chozas y lugares abandonados. Eso reportó a Francisco un gran dolor.
Al final de su vida, resume en el "Cántico del hermano sol" sus enseñanzas sobre el respeto y el amor que todos los humanos deben tener hacia todas las criaturas de Dios. Reúne así las preocupaciones de los que cuidan la defensa de la naturaleza, de los animales y del medio ambiente. Por esto se le nombró en 1979 "patrón de los ecologista".
Cuando sólo tenía 44 años sintió que le llegaba la hora de partir a la eternidad. Dejaba fundada la comunidad de Franciscanos, y la de hermanas Clarisas. Con esto contribuyó enormemente a enfervorizar la Iglesia Católica y a extender la religión de Cristo por todos los países del mundo. Los seguidores de San Francisco (franciscanos, capuchinos, clarisas, etc.) son el grupo religioso más numeroso que existe en la Iglesia Católica. El 3 de octubre de 1226, acostado en el duro suelo, cubierto con un hábito que le habían prestado de limosna, y pidiendo a sus seguidores que se amen siempre como Cristo los ha amado, murió como había vivido: lleno de alegría, de paz y de amor a Dios.
Cuando apenas habían transcurrido dos años después de su muerte, el Sumo Pontífice lo declaró santo, el 16 de julio






San Francisco de Asís, su biografía
San Francisco de Asís, (1182-1226), místico italiano y predicador, fundador de los franciscanos. Giovanni Francesco Bernardone nació en Asís, en el seno de una acaudalada familia.
Durante su juventud Francisco llevó una vida mundana y despreocupada. Tras una batalla entre Asís y Perugia estuvo encarcelado un año en esta última ciudad. Al salir de la prisión se incorporó otra vez en el ejército de su ciudad, y se fue a combatir a los enemigos pero no llegó al campo de batalla porque se enfermó y en plena enfermedad oyó que una voz del cielo le decía: "¿Por qué dedicarse a servir a los jornaleros, en vez de consagrarse a servir al Jefe Supremo de todos?". Entonces se volvió a su ciudad, pero ya no a divertirse y parrandear sino a meditar en serio acerca de su futuro
Paseando un día por el campo encontró a un leproso lleno de llagas y sintió un gran asco hacia él. Pero sintió también una inspiración divina que le decía que si no obramos contra nuestros instintos nunca seremos santos. Entonces se acercó al leproso, y venciendo la espantosa repugnancia que sentía, le besó las llagas. Desde que hizo ese acto heroico logró conseguir de Dios una gran fuerza para dominar sus instintos y poder sacrificarse siempre a favor de los demás.
A su regreso a Asís en 1205 ejerció la caridad entre los leprosos y comenzó a trabajar en la restauración de ruinas de iglesias en respuesta, según se dice, a una visión en la que el crucifijo de la iglesia en ruinas de San Damián en Asís le ordenó que reparara su casa. El cambio de carácter de Francisco y sus gastos en obras de caridad enfurecieron a su padre, que le desheredó de forma legal. Francisco, despojándose de su camisa, de su saco y de su manto, los entregó a su padre diciéndole: "Hasta ahora he sido el hijo de Pedro Bernardone. De hoy en adelante podré decir: Padrenuestro que estás en los cielos". El Sr. Obispo le regaló el vestido de uno de sus trabajadores del campo: una sencilla túnica, de tela ordinaria, amarrada en la cintura con un cordón. Francisco trazó una cruz con tiza, sobre su nueva túnica, y con ésta vestirá y pasará el resto de su vida. Ese será el hábito de sus religiosos después: el vestido de un campesino pobre, de un sencillo obrero.
Para sus oraciones en el monte Subastio, Francisco restauró la ruinosa capilla de Santa María de los Ángeles. En el año 1208, durante una misa, escuchó una llamada diciéndole que saliera al mundo y, siguiendo el texto de Mateo 10, 5-14, "no poseyera nada pero hiciera el bien en todas partes".
Cuando regresó a Asís ese mismo año, Francisco empezó a predicar, provocando la renovación de la espiritualidad cristiana del siglo XIII. Reunió a los 12 discípulos que se convertirían en los hermanos originales de su orden, más tarde llamada la Primera Orden y eligieron superior a Francisco. En 1212 recibió a una joven (una monja de Asís de buena cuna) llamada Clara, en la comunidad franciscana; a través de ella se estableció la orden de las damas pobres (las clarisas, más tarde Segunda Orden franciscana). Fue después, en 1212, cuando es probable que Francisco emprendiera camino de Tierra Santa, pero una tempestad le obligó a volver. Otras dificultades le impidieron cumplir gran parte de la labor misionera cuando llegó a España a evangelizar a los musulmanes. En 1219 se encontraba en Egipto, donde pudo predicar aunque no consiguió convertir al sultán. Francisco viajó después a Tierra Santa permaneciendo allí hasta el año 1220. Quería ser martirizado y se alegró al saber que cinco monjes franciscanos habían muerto en Marruecos mientras cumplían sus obligaciones. A su regreso encontró oposición entre los frailes y renunció como superior, dedicando los años siguientes a planear lo que sería la Tercera Orden franciscana, los terciarios.
En septiembre de 1224, tras cuarenta días de ayuno, Francisco estaba rezando en el monte Alverno cuando sintió un dolor mezclado con placer, y las marcas de la crucifixión de Cristo, los estigmas, aparecieron en su cuerpo. Los relatos sobre la aparición de estas marcas difieren, pero parece probable que fueran protuberancias nudosas de carne, parecidas a cabezas de clavo. Francisco fue llevado de regreso a Asís, donde pasó los años que le quedaban marcado por el dolor físico y por una ceguera casi total. Sus sufrimientos no hicieron disminuir su amor a Dios y a la creación como queda de manifiesto en su "Cántico de las criaturas", que se cree fue escrito en Asís en 1225, en el que el sol y el resto de la naturaleza son alabados como hermanos y hermanas, y el célebre incidente predicando a los gorriones, representado en numerosas ocasiones. Fue canonizado en 1228. En 1980 el papa Juan Pablo II le proclamó patrón de los ecologistas. En arte, los emblemas de san Francisco son el lobo, el cordero, los peces, los pájaros y los estigmas. Su festividad se celebra el 4 de octubre

Ángeles se manifiestan en plena Misa en Tungasuca Carabayllo Lima Perú