domingo, 20 de marzo de 2011

Oración por Japon


ESTA ORACION CIRCULÓ DURANTE EL TERREMOTO DE CHILE Y ME PARECE
EXTRAORDINARIAMENTE PIADOSA. POR FAVOR, REPÍTANLA POR TODOS LOS
AFECTADOS DE JAPÓN Y DIFÚNDANLA ENTRE LOS TUYOS

¡¡¡ Señor, quiero decirte GRACIAS, porque hoy me desperté y sabía dónde estaban mis seres queridos. Porque esta mañana mi casa estaba en pie, porque esta mañana no estoy llorando a mis hijos, mi esposo, mis padres, mi hermano o hermana que necesitan ser rescatados debajo de una pila de concreto, porque esta mañana pude tomar un vaso de agua, porque esta mañana no estoy planificando un funeral, y ante todo te agradezco Señor que todavía estoy vivo y tengo voz para rezar por la gente de JAPON.

Señor, te ruego a ti, el único que hace posible lo imposible, el único que transforma la oscuridad en luz, te ruego que les des fuerza a esas madres que están sufriendo; que les des la paz que supera cualquier entendimiento; que abras las calles para que la ayuda llegue; que proveas doctores, enfermeras, comida, agua y todo lo que ellos necesiten.

Para los que perdieron a sus familias, dales paz, esperanza y coraje para seguir adelante. Protege a los niños con tu poder. Te lo ruego en el nombre de Nuestro Señor Jesucristo. Amén !!!

Por favor, sigue pasando esta oración para que todos recemos juntos por la gente de JAPON. Nadie está libre de una catástrofe igual

domingo, 13 de marzo de 2011

EL DOMINGO DE LAS TENTACIONES

Reflexión dominical 13.03.11

EL DOMINGO DE LAS TENTACIONES

“Jesucristo… al abstenerse durante cuarenta días de tomar alimento, inauguró la práctica cuaresmal, y al rechazar las tentaciones del enemigo, nos enseñó a sofocar la fuerza del pecado.

De este modo, celebrando con sinceridad el misterio de esta pascua, podremos pasar un día a la pascua que no se acaba”.

Son palabras del prefacio que centran el tema fundamental de la celebración del primer domingo de cuaresma.

En este día comienza la gran preparación con que la liturgia nos invita a celebrar la pascua de Jesús; es decir, su pasión, muerte y resurrección.

Esta pascua de la muerte y resurrección de Jesús es la prueba más grande del amor y la vamos a ir preparando durante cuarenta días. De la profundidad que pongamos en la cuaresma dependerá la alegría pascual que pronto celebraremos.

La primera lectura nos presenta la tentación del Edén. Evidentemente que no fue la manzana la que nos trajo a todos la condena sino la rebeldía contra el Creador:

“Seréis como Dios en el conocimiento del bien y del mal”.

Eva cayó, también Adán y también hoy multitud de personas caen en la misma tentación del diablo, que es el orgullo de querer suplantar a Dios.

Muchas veces a lo largo de la historia podemos observar cómo, de repente, cambian las cosas, las situaciones y la sociedad misma.

De padres muy santos y fieles a Dios, con frecuencia vienen hijos rebeldes y de una sociedad cristiana brota otra atea.

Por eso, a lo largo de la historia, se repiten las cosas. Es el fruto de la libertad humana que es impredecible.

Es evidente que la responsabilidad de los primeros padres fue mayor que la de cualquier otro ser humano y por eso todos venimos al mundo cargando el pecado de origen.

Sin embargo, la misericordia de Dios ha sido mayor que todos nuestros pecados.

Al entregarnos a su Hijo brotó la salvación para todo el que la quiera aprovechar.

Nos lo dice hoy San Pablo con estas palabras:

“Por el delito de un solo hombre comenzó el reinado de la muerte, por culpa de uno solo. Cuánto más ahora, por un solo hombre, Jesucristo, vivirán y reinarán todos los que han recibido un derroche de gracia y el don de la justificación.

En resumen, si el delito de uno trajo la condena a todos, también la justicia de uno traerá la justificación y la vida de todos”.

Así es la misericordia de Dios “donde abundó el pecado sobreabundó la gracia”.

Si Jesús nos ha abierto las puertas del perdón y la gracia, es justo que evitemos el pecado. Si a nuestra manera hemos pretendido ser dioses (¡qué ridículos nos ponemos) podemos arrepentirnos y recuperar la vida divina. Si hemos ofendido y sido rebeldes a Dios, debemos volver a Él.

A esto nos invita el salmo responsorial de hoy:

“¡Misericordia, Señor, hemos pecado!”

Y con el profeta David, arrepentido después de haber matado a Urías para casarse con Betsabé, su mujer, repetimos el salmo 50, que es el salmo de todos los penitentes.

El Evangelio de hoy, por su parte, nos cuenta las tentaciones de Jesús en el desierto. Jesús permanece allí cuarenta días y cuarenta noches. Lógicamente, al final, tiene hambre y el diablo aprovecha la oportunidad.

Jesús sufre la tentación. Él es Dios. Él no puede pecar, pero nos da una gran lección a nosotros que sí somos tentados y sí podemos pecar.

En la tentación la astucia de Satanás emplea las palabras de la Biblia para hacer caer a Jesús.

Leámoslas con detención y saquemos unas conclusiones sobre la tentación:

* La tentación no es pecado, más aún si se supera purifica a la persona.

* A las palabras bíblicas, mal interpretada por el diablo, el padre de la mentira, Jesús contesta con otras palabras de la Biblia en su verdadero sentido.

* Jesús no nos enseñó a pedir que no seamos tentados en su bellísima oración, sino a pedir “no nos dejes caer en la tentación”, porque la tentación es necesaria para el crecimiento:

“Porque eras acepto a Dios era necesario que la tentación te probara”.

Y como dice Santiago “feliz el hombre que soporta la tentación. Superada la prueba recibirá la corona de la vida que ha prometido el Señor a los que le aman”.

Es bueno también que tengamos en cuenta la explicación de Santiago que enseña: Dios no tienta ni es tentado por nadie; más bien uno mismo es tentado por sus propias pasiones.

José Ignacio Alemany Grau, Obispo

martes, 8 de marzo de 2011

Feliz día de la mujer


Para ti Mujer

¿Qué hay de malo, en querer cuidar a una mujer, si ella te cuida a ti? Las mujeres tienen fuerzas y capacidades que asombran a los hombres.

Ellas, se encargan de los niños, pueden sobrellevar penas y situaciones muy “pesadas”, sin embargo tienen espacio para la felicidad, el amor y la alegría.

Ellas sonríen cuando quieren gritar, cantan cuando quieren llorar, lloran cuando están contentas y ríen cuando están nerviosas. Pero al mismo tiempo que tienen toda esa fortaleza interior, son capaces de esperar impacientes una llamada de teléfono de su esposo o de sus hijos, sólo para oír sus voces y saber que llegaron sanos.

Las mujeres tienen cualidades especiales, por eso siempre se ofrecen para buenas causas. Son voluntarias en hospitales, llevan comida a los necesitados, trabajan como niñeras, amas de casa, abogadas y solucionan problemas entre niños y vecinos. Además se adaptan a lo que sea necesario, por eso usan trajes, vaqueros, uniformes y minifaldas.

Las mujeres recorren largos caminos para conseguir la mejor escuela para sus hijos y la mejor atención para la salud de su familia.

Ellas no aceptan un "no" como respuesta cuando están convencidas que hay una solución. Saben perdonar.

Son extremadamente sensibles e intuitivas y los hombres no acaban de entender por qué ríen o lloran ante un nacimiento o un matrimonio. Sin embargo hay más, esa sensibilidad e intuición también les permite saber que un abrazo, un beso y decir te amo en el momento oportuno, puede sanar un corazón roto.

Una mujer puede lograr que una mañana, una tarde o una noche romántica sean inolvidables. Las mujeres vienen en todos los tamaños, colores y formas; viven en casas, palacios o cabañas. Ellas corren, caminan, pueden usar un automóvil tanto como una computadora.

Las mujeres tienen mucho qué decir y mucho para dar. El corazón de las mujeres hace girar el mundo. Y a cambio, todo lo que ellas esperan es un abrazo, un beso o una caricia.

El amor que ella entrega apasionada e inocentemente al hombre a quien ama, es el mismo que le impulsa a cuidar a su amado cuando está enfermo o simplemente prepararle una taza de té en las frías noches de invierno.

La belleza de una mujer no está en la ropa que lleva, en su figura o en la forma en que se peina. Si quieres descubrirla, tendrás que mirarla a los ojos, que es la puerta de su corazón, donde reside la esencia de su alma. La belleza de una mujer aumenta con el paso de los años.

Comparte este mensaje con tus amigos, para que sepan reconocer una verdadera mujer cuando toque a su puerta y no la dejen ir.

José Luis Prieto

domingo, 6 de marzo de 2011

Reflexión dominical 06.03.11

Reflexión dominical 06.03.11

EL SEÑOR ES MI ROCA

Hoy la liturgia te propone escoger entre varias posibilidades.

No debes olvidar que eres libre. La libertad es el gran regalo que Dios nos ha hecho y Él es el primero en respetarlo.

¡Dios nos quiere libres!

La lectura primera nos hace esta propuesta:

“Mirad, hoy os pongo delante bendición y maldición; la bendición si escucháis los preceptos del Señor… la maldición si no escucháis los preceptos del Señor”.

A primera vista, ya se supone qué vas a escoger, la bendición.

Pero si todo tiene un precio, el precio de la bendición que Dios propone es “acoger los mandamientos y decretos que yo os promulgo hoy”.

(Fíjate en el “hoy” bíblico que es muy importante. Quiere decir que el valor de la Palabra de Dios es permanente)

Para evitar que el pueblo escogido olvidase los preceptos de Dios les pide que metan “estas palabras mías en el corazón y en el alma” y no solamente en el interior, sino que pide también “atarlas a la muñeca como un signo y ponerlas de señal en vuestra frente”.

Esto dio origen a las famosas filacterias que son unas cajitas amarradas con correas que, también hoy, llevan muchos judíos amarradas al brazo y a la frente. En esas cajitas van escritas las palabras del Deuteronomio.

Pero el Antiguo Testamento se hace nuevo con Cristo y la ley cambia.

La nueva ley de Cristo que llamamos la “nueva alianza”, cambia los ritos y cambia la esencia. En adelante Dios ya no exigirá las obras de la ley ni los sacrificios prescritos sino que pedirá mantenerse en la gracia divina que nos da la fe.

Quede claro que Pablo, en la carta a los Romanos que leemos hoy, no dice que la fe sin obras sea suficiente, como afirman muchas sectas. Lo que nos salva es la fe en Cristo y por consiguiente no hace falta cumplir la ley del Antiguo Testamento.

Pero, en ningún momento afirma San Pablo que la fe sin obras sea suficiente.

Para Pablo el amor precisamente es el que cubre la muchedumbre de los pecados. Y muchas veces nos dirá, de una u otra forma, “con nadie tengan otra deuda que la del mutuo amor” e insistirá en las obras buenas que debemos hacer.

En la revelación lo importante es siempre el monoteísmo. Hay un solo Dios que se fue revelando poco a poco a través de la historia.

En el Antiguo Testamento, lo mismo que en el Nuevo, Dios es siempre el único Señor y el primero en todo. Los nombres con que se le invoca indican su grandeza y que la fe en Él es lo más importante de todo.

“El Señor es la roca de mi refugio”.

Dios es nuestra riqueza y seguridad.

El salmo responsorial lo compara con un castillo (baluarte) protector porque reconocemos que en Dios está nuestra salvación.

Por eso, pasando al Evangelio, leemos que cada uno construye su casa dónde y como quiere. Pero nos advierte que lo prudente es construir sobre esa roca que es el mismo Dios.

Si lo hacemos así, cuando vengan los embates de las tentaciones y las pasiones fuertes, figurados en las lluvias, vientos y ríos salidos de cauce y toda clase de enemigos, seguiremos felices y firmes porque Dios siempre es más fuerte.

Hay otra imagen que viene hoy a aclarar nuestra reflexión dominical y que un dicho popular expresa así: “Prender una vela a Dios y otra al diablo”.

Esta actitud no va con nuestro buen Dios. Es Jesús mismo el que nos advierte que no basta hacer oraciones para cumplir o dar una limosna en la parroquia y pensar “ya cumplí, ahora a divertirme, a despilfarrar y a pecar”.

Estas son las palabras de Jesús: “Aquel día muchos dirán, Señor, Señor, ¿no hemos profetizado en tu nombre, y en tu nombre echado demonios, y no hemos hecho en tu nombre muchos milagros?”.

La actitud de Cristo es dura y el rechazo es total: “Yo entonces les declararé: nunca os he conocido. Alejaos de mí, malvados”.

Acoger la Palabra de Dios, llevarla en el corazón y ponerla en práctica es la enseñanza de este domingo.

Cuando Dios esté de verdad en nuestro corazón, llevaremos a los hombres de la mano.

José Ignacio Alemany Grau, Obispo

domingo, 20 de febrero de 2011

Reflexión dominical 20.02.11

Reflexión dominical 20.02.11

SEAN SANTOS: MANDATO DE DIOS

Este domingo séptimo del tiempo ordinario huele a santidad.

Se trata de una santidad simple para los sencillos y valientes.

Ser santo no es hacer cosas raras. Tampoco es hacer milagros… o pelearse con el suelo para rezar suspendido en éxtasis de amor a Dios.

Ser santo es parecerse al Padre.

El hijo bueno siempre goza cuando le dicen “te pareces a tu papá”. También el padre se alegra al ver que los ojos de su pequeño son parecidos a los suyos.

¿Qué quiere Dios que hagamos para ser semejantes a Él?

Vean qué sencillo:

“Pues yo les digo: Amad a vuestros enemigos, y rezad por los que os persiguen…”

Es claro que esto cuesta, pero teóricamente es fácil de entender. Por lo demás, el Reino es un tesoro tan grande que es lógico que cueste. Lo que vale cuesta, solemos decir.

En fin de cuentas sería muy simplón decir que el cristianismo es sólo para devolver amor a quien nos quiere e invitar a los amiguitos… “eso mismo lo hacen los paganos”, los que no tienen fe.

¿Será tan importante amar y rezar por los enemigos?

Pues fíjate bien lo que enseña Jesús hoy:

“…Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos y manda la lluvia a justos e injustos”.

¿Fácil? ¿Difícil?

A nuestra naturaleza interesada y débil le cuesta, pero Dios nos da su gracia para que podamos parecernos a Él. Nunca lo mereceremos, pero sabemos que “Él es compasivo y misericordioso”, como dice el salmo responsorial.

“Él perdona nuestras culpas” y “siente ternura por sus hijos”.

Contando con Él podemos entender el pedido de Dios en el Levítico:
“Seréis santos, porque yo, el Señor, vuestro Dios, soy santo”.

La razón es aplastante y no hay otra.

Está claro el mandato: “Seréis santos”.

Los motivos son más fuertes y claros:

Primero: “Porque yo soy santo”. Es decir, quiere que nos parezcamos a Él.

Segundo: Y “soy vuestro Dios”. Por tanto, el que manda sobre todo lo creado, nos puede mandar.

Tercero: “Soy su Señor”. Y los súbditos tienen que cumplir la voluntad de su amo.

Tres razones para quien tome en serio a su Creador.

¿Y cómo se puede llegar a la santidad?

El mismo párrafo del Evangelio de hoy nos lo explica, primero en negativo:

No odies, ni te vengues, ni guardes rencor.

Y luego en positivo:

“Ama al prójimo como a ti mismo”.

Más adelante, Jesús llevará este amor a un grado muy superior cuando nos diga ¡ámalo como yo te amo!... y más aún ¡como nos amamos en la Trinidad!

Y en este párrafo del Evangelio de hoy es preciso tener en cuenta un detalle importante: “corrige a tu pariente para que no cargues tú con su pecado”.

Creo que esto es para pensarlo. Te invito a que lo hagas como una reflexión concreta para este día.

San Pablo, a su vez, nos enseña que en nosotros, pobres “vasos de barro”, llevamos la fuerza de Dios: somos débiles y pequeños pero “somos templo de Dios y el Espíritu de Dios habita en nosotros”.

Se trata de un verdadero tesoro. Llevamos dentro de nosotros a Dios con todo su poder.

Pero es también una gran responsabilidad: como tú eres templo de Dios y le perteneces a Él si tú destruyes tu “templo de Dios”… “Dios te destruirá”.

¿Por qué dice esto San Pablo?

Porque el templo de Dios es santo y ese templo eres tú mismo.

¡Cuánta responsabilidad y cuánto regalo!

Dios va dentro de ti a todas partes.

Ahora sí entendemos que es preciso poner los medios y sobre todo “cumplir los mandamientos”, “guardar” su Palabra.

“Quien guarda la Palabra de Cristo, ciertamente el amor de Dios ha llegado en él a su plenitud”.

Si lo hacemos así cumpliremos el mandato del Señor: “¡Sean Santos!”

Termino con estas palabras de Benedicto XVI del miércoles pasado:

“Que corráis por le camino de la santidad a la que el Señor os ha llamado con el bautismo, abriendo vuestro corazón al amor de Dios y dejándoos transformar y purificar por su gracia”.

José Ignacio Alemany Grau, Obispo

viernes, 4 de febrero de 2011

DEVOCIÓN DE LOS NUEVE PRIMEROS VIERNES DE MES


Effata Católicos Evangelizando


DEVOCIÓN DE LOS NUEVE PRIMEROS VIERNES DE MES

Promesas de Jesucristo a Santa Margarita María, a favor de las personas devotas de su Sagrado Corazón.

· Les daré todas las gracias necesarias a su estado.
Pondré paz en sus familias.

· Les consolaré en todas sus penas.
Seré su refugio seguro durante su vida y sobre todo en la muerte.
Derramaré abundantes bendiciones sobre todas sus empresas.
Los pecadores encontrarán en mi Corazón un manantial y el océano de la misericordia.

· Las almas tibias se volverán fervorosas.

· Las almas fervorosas llegarán rápidamente a una gran perfección.
Bendeciré las casas en las cuales sea expuesta y honrada la imagen de mi sagrado Corazón.

· Daré a los sacerdotes el talento necesario para ablandar los corazones más endurecidos.

· El nombre de las personas que propaguen esta devoción quedará escrito en mi Corazón y jamás se borrará.

· Yo te prometo, en la excesiva misericordia de mi Corazón, que su amor omnipotente concederá a todos aquellos que comulguen nueve Primeros Viernes de mes seguidos, la gracia de la penitencia final: No morirán en desgracia mía, ni sin recibir sus Sacramentos, y mi Corazón divino será su refugio en aquél último momento.

DEVOCIÓN DE LOS NUEVE PRIMEROS VIERNES DE MES

Consiste en comulgar el primer viernes de cada mes durante nueve meses seguidos. Esfuérzate en no interrumpirlos. Si por alguna causa has dejado de comulgar un solo primer Viernes, has de empezar otra vez.

Si uno comulgase en pecado mortal en un primer viernes, haría una injuria al sagrado Corazón de Jesús, cometería un grave sacrilegio y no alcanzaría la gracia prometida por Dios, teniendo que empezar otra vez la serie de los nueve primeros viernes.

¿Qué promete Jesús a los que comulguen los nueve primeros viernes? Les promete que morirán en gracia y no en pecado; que no morirán sin recibir los Sacramentos; que no se condenarán, sino que se salvarán.

Explicación de este dibujo:

En el centro está el Sagrado Corazón de Jesús. Alrededor se ven nueve corazones, que representan los Nueve Primeros Viernes, señalados del uno al nueve. Dentro de estos pequeños corazones hay una crucecita. Cuando hayas comulgado el primer viernes de la serie, harás una cruz con un lápiz sobre la crucecita del núm. 1; el segundo mes, otra cruz sobre el núm. 2. Y así en los demás meses.

Al terminar la serie de los Nueve Primeros Viernes, pintarás con lápiz de color muy suave uno de los corazoncitos que hay dentro del Corazón de Jesús, y borrarás las nueve cruces de los corazones. Cuando termines otra serie de Nueve Primeros Viernes, pintarás otro corazoncito de dentro del Corazón de Jesús, con lápiz de color muy suave y diferente del primero. De esta manera serán tantas las series de Primeros Viernes cuantos sean estos corazoncitos pintados. Y será esto un recuerdo para toda tu vida, y en la hora de tu muerte, los podrás presentar al Corazón de Jesús.

En cada uno de estos días podrás hacer con toda devoción y fervor el siguiente ofrecimiento:

Ofrecimiento de la Sagrada Comunión

Corazón de Jesús, que habéis hecho tan grandes promesas a cuantos comulguen Nueve Primeros Viernes de Mes seguidos, os ofrezco hoy la Comunión de este Primer Viernes, que es el... (1) de los que dedico a gloria y honor vuestro, a fin de que cumpláis en mí la gran Promesa de morir en vuestra gracia y amistad. Amén.

Ahora puedes hacer una de las breves meditaciones sobre la vida de Jesús en su Casa de Nazaret, y que encontrarás a continuación.

Para que el Corazón de Jesús nos conceda las gracias que le pedimos, rezaremos las siguientes deprecaciones y padrenuestros, en memoria de las tres Insignias, Cruz, Corona de espinas y Herida de la lanza, con que se apareció a Santa Margarita de Alacoque:

Por la Cruz que se levanta sobre vuestro Corazón, concededme, Jesús mío, de mis pecados perdón. Padre nuestro...

Por la Corona de espinas, que os lastima el Corazón, concededme, Jesús mío, que piense en vuestra Pasión. Padre nuestro.

Por esa sangrienta Herida, que os traspasa el Corazón, concededme, Jesús mío, de mi alma la salvación. Padre nuestro...

(1) Aquí dirás si es el primero, segundo, tercero, ete.

Consideraciones Para los primeros viernes

PRIMER VIERNES. ¿Dónde vivía Jesús? Jesús, Dios y Hombre verdadero, vivía en un pueblecito llamado Nazaret, tenía sus casas escalonadas en la montaña y edificadas con piedra blanca. Las casas eran de forma cuadrangular y con la escalera en su parte exterior. Sus calles, pendientes y mal conservadas, y en su parte más baja se levantaba una casita, que servía de taller a un pobre carpintero. Nada en ella de muebles ricos y lujosos, sino todo pobre, aunque limpio, aseado y en buen orden. Jesús, que podía disponer de todos los palacios del mundo, vive en aquella humilde casita. ¿Qué te parece? ¡Qué simpático se hace el Rey de los cielos habitando en Nazaret! Procura ser humilde y sencillo como Él.

SEGUNDO VIERNES. ¿Como vivía Jesús? Él era Amo y Señor de cielos y tierra, y quiso vivir pobre y necesitado de todo. Vivía en una casa pobre y vivía pobremente. Dice San Buenaventura que algunas veces le faltó a la Sagrada Familia aun lo más necesario para la vida. Jesús no hacía caso de las cosas de la tierra. Su Corazón estaba en las cosas del Cielo. Con esto quiso enseñarnos que hemos de pensar en la vida eterna que nos espera para después de la muerte. ¿Por qué tú piensas tanto en las cosas de este mundo, que se han de acabar un día, y no piensas más en el Cielo, que durará siempre?

TERCER VIERNES. ¿Cómo crecía Jesús? Jesús iba creciendo en edad y gracia delante de Dios y de los hombres. No que fuese después más santo y bueno de lo que era antes, porque fue siempre santísimo y perfectísimo, sino que cada día daba más muestras de la santidad que poseía, y cada día se veía más la bondad y Perfecciones de su Divino Corazón.

Tú, así como creces en edad, has de crecer también en bondad y santidad, y cada día, no sólo has de parecer mejor, sino que en realidad has de serlo. ¡Qué lástima de ver a ciertos jovencitos que son cada día peores y que con los años van aumentando los pecados que cometen! No seas tú de ese número y procura imitar a Jesús. Ámale más cada día y piensa cómo se portaría Él cuando tenía tu misma edad.

CUARTO VIERNES. ¿Cómo Oraba Jesús? Mírale en su casita de Nazaret en medio de María y de José, unas veces de rodillas con su cabeza dulcemente inclinada sobre su Corazón, otras veces de pie, con las manos levantadas, como entonces se acostumbraba. Está orando. Tiene sus ojos modestamente bajos o levantados al Cielo. Su cuerpo está en la tierra; pero su espíritu se ocupa solamente en las cosas celestiales. ¡Aquélla sí que es oración que hemos de procurar imitar! Nosotros ¿cómo oramos? ¿Cómo te encomiendas a Dios, tú que esto lees? ¿Rezas bien? ¿Se reza en tu casa? Así como coméis juntos, ¿oráis también juntos?

QUINTO VIERNES. ¿Cómo obedecía Jesús? Jesús era Dios y no tenía obligación de obedecer a nadie. Era mucho más que María y que José. A Él debían obedecer todos, incluso sus padres. Sin embargo obedecía con prontitud y alegremente, sin murmuración, sin réplica.

Tú has de obedecer a tus padres y superiores, porque Dios te lo manda. Has de obedecer en las cosas del orden doméstico, cuando te mandan ejecutar algún trabajo, cuando te prohiben ir a ciertos lugares o juntarte con malas compañías. Y has de obedecer, aunque te repugne lo mandado, sin mostrar mala cara ni dar ningún disgusto, a no ser que se te mandase alguna cosa contra la Ley de Dios, El que es obediente, se hace amable a todos.

SEXTO VIERNES. ¿Cómo trabajaba Jesús? Sí, Jesús también trabajaba y quiso ganarse el sustento con el trabajo de sus manos. Él ayudaba a su Madre en los quehaceres domésticos, y a José en el oficio de carpintero. Aquel mismo que con sus omnipotentes manos había creado el cielo y la tierra trabajaba humildemente en un pobre taller. ¡Qué humildad la suya!

Tú debes también trabajar en las ocupaciones que te hayan enseñado, sea en casa de tus padres, sea en el taller u oficina en que te encuentres empleado, o en el Colegio. Academía o Instituto a cuyas clases asistes. Aprovecha el trabajo de tu primera juventud no pierdas el tiempo en bagatelas o en excesivos juegos.

SÉPTIMO VIERNES. ¿Cómo hablaba Jesús? ¡Qué gusto debía dar el oir a Jesús cuando hablaba! ¡Con qué amabilidad preguntaba y respondía a sus padres! Sus palabras caerían como regalada miel sobre los Corazones de María y de José. En aquella familia nunca se oían palabras torpes o malas, amargas o picantes, sino que todas eran llenas de inefable amor y caridad. ¡Qué consuelo el de aquellos padres con un Hijo de tales prendasl ¡Qué benevolencia y cariño respiraban sus palabras, salidas de aquel Corazón, que era todo amor y caridad!

Y tú ¿cómo hablas? ¿Hablas con orgullo, o hablas de cosas inconvenientes o abiertamente malas o peligrosas? ¿En qué, cómo y cuándo debes enmendarte? Reflexiónalo bien.

OCTAVO VIERNES. ¿Cómo se portaba Jesús con las gentes? Jesús era poco amigo de salir de casa; allí se encontraba bien con María y con Josté; pero salía cuando era necesario o conveniente y se portaba con exquisita corrección, cortesía y caridad con todos. A todos daba excelentes ejemplos de piedad, procurando encaminarlos por el camino del Cielo. Era el más fiel amigo, el ciudadano más ejemplar, el modelo de todos, de los pequeños y de los mayores. Nunca se le veía en lugares de diversiones mundanas.

Y tú, ¿a dónde vas? ¿Por qué eres tan amigo de verlo todo, de oirlo todo? Quizá vas a ciertos sitios no buenos, adonde Jesús no podría acompañarte. ¿Lees cosas malas?

NOVENO VIERNES. ¿Cuándo iba al templo Jesús? En la Sagrada Familia se guardaban las buenas costumbres de los israelitas. Por la mañana rezaban las oraciones mandadas. Los lunes y jueves acudían por devoción a la Sinagoga para oír la Sagrada Escritura. Todos los Sábados (que era para ellos lo que es ahora para nosotros el domingo) no faltaban a la Sinagoga a rezar y cumplir lo que decía la Ley. Cada año, aun los que es de Jerusalén, habían de ir tres al templo, porque no había más que uno se adorase al verdadero Dios.

La Sagrada Familia vivía en Nazaret, que distaba más de cien kilómetros ciudad, y ningún año faltaba a las solemnidades prescritas. En una de esas idas al templo, Jesús, que tenía ya doce años, que sin decirlo a sus Padres, porque esta era la voluntad de su Padre Celestial. Allí Jesús oraba, leía, cantaba salmos, alababa a Dios. Allí el presidente explicaba la Sagrada Escritura y preguntó, como solía hacerse, si alguno de los oyentes deseaba hablar o hacer al pregunta. Jesús se levantó modestamente y comenzó a explicar los pasajes de la Escritura que hablaban de Él, que era el Mesías o Salvador que había de venir al mundo. Todos quedaron admirados al ver la sa Jesús, que sabía más que todos ellos. Imita a Jesús, y acude al templo en los días que nos manda la santa Iglesia.

Fuente: http://webcatolicodejavier.org/nueveviernes.html

domingo, 30 de enero de 2011

CONSAGRACIÓN A LA SANGRE PRECIOSA DE JESUCRISTO)


María Ramirez29 de enero de 2011 14:25

CONSAGRACIÓN A LA SANGRE PRECIOSA DE JESUCRISTO)
(Rezar diariamente meditando)

Consciente de mi nada y de tu sublimidad, misericordioso Salvador, me postro a tus pies, y te agradezco por la gracia que has mostrado hacia mí, ingrata creatura. Te agradezco especialmente por liberarme, mediante tu Sangre Preciosa, del poder destructor de Satanás. En presencia de mi querida Madre María, mi Ángel Custodio, mi Santo patrono y de toda la corte celestial, me consagro voluntariamente, con corazón sincero, oh queridísimo Jesús, a tu preciosa Sangre, por la cual has redimido al mundo del pecado, de la muerte y del infierno. Te prometo, con la ayuda de tu gracia y con mi mayor empeño, promover y propagar la devoción a tu Sangre Preciosa, precio de nuestra redención, a fin de que tu Sangre adorable sea honrada y glorificada por todos.
De esta manera, deseo reparar por mi deslealtad hacia tu Preciosa Sangre de Amor y compensarte por las muchas profanaciones que los hombres cometen en contra del precioso precio de su salvación.¡Oh, si mis propios pecados, mi frialdad y todos los actos irrespetuosos que he cometido contra ti, oh santa y preciosa sangre, pudieran ser borrados!. He aquí, querido Jesús, que te ofrezco el amor, el honor y la adoración que tu Santísima Madre, tus fieles discípulos y todos los Santos han ofrecido a tu Preciosa Sangre. Te pido que olvides mi falta de fe y frialdad y que perdones a todos los que te ofenden.¡Oh Divino Salvador! Rocíame a mí y a todos los hombres con tu Preciosa Sangre, a fin de que te amemos, oh amor crucificado de ahora en adelante con todo nuestro corazón, y que dignamente honremos el precio de nuestra salvación!. Amén. Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies nuestras súplicas en las necesidades, antes bien, líbranos de todos los peligros, ¡oh Virgen siempre gloriosa y bendita. Que mi paz os acompañe. No temáis, yo estaré con vosotros hasta la consumación de los tiempos. Soy vuestro Maestro y Pastor. Jesús, el Buen Pastor de todos los tiempos. Ovejas de mi grey, no os quedéis quietas: propagad mis mensajes al mundo entero.

viernes, 7 de enero de 2011

SE INICIARON LAS CELEBRACIONES DE LAS BODAS DE ORO DE LA PARROQUIA SANTÍSIMO SACRAMENTO DE NUESTRA CIUDAD DE PIURA.


En el primer día útil de su año jubilar, el día domingo 01 de enero del 2011, luego de la Misa de 7 p.m. en el mini coliseo de la Parroquia y como parte de los actos celebratorios de los 50 años de la Parroquia, hizo su presentación la Orquesta Infantil Violines y vidrios de Catacaos integrada por niños de bajos recursos económicos de la Institución educativa “El pequeño Principito”.

Al hacer la presentación el Párroco, RP José Guillermo Uhen, manifestó que durante todo el año jubilar se irán presentando una serie de espectáculos y actividades de toda índole.

Por su parte el profesor Héctor Cruz Vílchez, Director de la orquesta explico que la que la Orquesta, nació inicialmente como un grupo de niños y niños que tocaban flautas. Eran tan pocas las flautas con las que se contaban que los niños se tenían que turnarse para tocar.

Convencido que el talento del ser humano se manifiesta desde los primeros años de vida, surge la idea de integrar a los niños y niñas al mundo de la música y así descubrir sus habilidades y destrezas. Nace de esta manera la idea de crear instrumentos de reciclaje como botellas de vidrio, afinadas con agua parecidas al xilófono, combinadas con instrumentos de cuerda como violines y violonchelos. Instrumentos que se han ido consiguiendo en cada una de las presentaciones. En este sentido la Parroquia no se quiso quedar atrás y obsequió un hermoso violín.

En su presentación los niños deleitaron a los presentes con un amplio y variado repertorio que incluía, desde villancicos, música clásica, música peruana, hasta temas internacionales como: Cielito lindo, Titanic, muñequita linda, Noche de paz, poco a poco, perfidia, regresa, vírgenes del sol, historia de amor, canon en Re mayor etc.

La velada musical concluyó con un alegre tondero de Catacaos; “la mellicera”. Puestos de pie los presentes tributaron un merecido reconocimiento a tan talentosos músicos.

ARZOBISPO METROPOLITANO PRESIDIÓ MISA INAUGURAL DE LAS “BODAS DE ORO” DE LA PARROQUIA SANTÍSIMO SACRAMENTO


Contando con una multitudinaria concurrencia de fieles, venido de los diferentes sectores de la Parroquia en el segundo día del año jubilar se realizó la Misa inaugural de los actos celebratorios.

La Eucaristía estuvo presidida por el Arzobispo Metropolitano de Piura y Tumbes Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, actuando como concelebrantes: el P José Guillermo Uhen, los Misioneros norteamericanos P. Joe, P. Tom y sacerdotes diocesanos.

En su homilía Monseñor José Antonio, destacó la importancia de celebrar las Bodas de Oro de la Parroquia, recordando que la idea nace durante el Sexto Congreso Eucarístico y Mariano celebrado hace 50 años, evento similar al que se celebró durante el mes de agosto del año pasado en nuestra ciudad.

Esto es el comienzo de una serie de eventos se realizarán durante este año jubilar de gracia. Así mismo el Arzobispo destacó la presencia de los misioneros de la parroquia de San Antonio de los Estados Unidos en nuestra ciudad y a la extraordinaria labor del P. José Guillermo, al frente de la Parroquia y a los proyectos, entre los que destacó: el Colegio Parroquial y el cementerio popular, entre otros; por lo que pidió a los fieles mucha oración para que se puedan concretar. En otro momento de su homilía Monseñor centró su homilía en la lectura del Evangelio San Mateo referida al nacimiento de Jesús y la llegada de los reyes magos ofreciéndole oro, incienso y mirra.

Terminada la Eucaristía los fieles fueron invitados al mini coliseo de la Parroquia, donde se realizó el brindis de oro de honor, a cargo del P. José Guillermo, luego del cual se presentó al Quinteto Sinfónico “Perú Brass”, quienes deleitaron a los presentes con las mejores y mas variadas piezas de su basto repertorio. Mientras tanto el grupo de apoyo de la Parroquia ofrecía a los presentes exquisitos bocaditos.

Al final de la velada musical, el P. José Guillermo agradeció a los presentes, invitándoles a las presentaciones artísticas que se realizarán los fines de semana.

viernes, 31 de diciembre de 2010

Año Nuevo

Año Nuevo discurso reflexión

Empezar como si fuera cualquier cosa, es una enorme torpeza. Un año de vida Es un regalo demasiado grande para echarlo a perder. ¿Alguna vez te has sentido en lo mas hondo de tu ser ese deseo profundo y enorme de mejorar o de cambiar?

Si es así, no dejes que el deseo se escape, porque no todos los días lo sentirás. Si hoy sientes esa llamada a querer ser otro, a ser distinto, atrápala con fuerza y hazla realidad.

El inicio de un nuevo año es el momento para reunir las fuerzas y toda la ilusión para comenzar el mejor año de la vida, porque el que se proponga convertir éste en su mejor año, lo puede lograr.

El año nuevo es una oportunidad más para convertir la vida, el hogar, el trabajo en algo distinto. "Quiero algo diferente, voy a comenzar bien, así será más fácil seguir bien y terminar bien. Quizá el año pasado no fue mi mejor año, me dejó un mal sabor de boca; éste va a ser distinto, quiero que así sea, es un deseo, es un propósito, y no lo voy a echar a perder. Tengo otra oportunidad que no voy a desperdiciar, porque la vida es demasiado breve".

¿Quién es capaz de decir: "Desde hoy, desde este primer día, todo será distinto.? En mi hogar, me voy a arrancar ese egoísmo que tantos males provoca, voy a estrenar un nuevo amor a mi pareja y a mi familia, seré mejor padre o madre. Seré también distinto en mi trabajo, no porque vaya a cambiar de trabajo, sino de humor. Incluso voy a desempolvar mi fe, esa fe arrumbada y llena de polvo, voy a poner un poco más de oración, de cielo azul, de aire puro en mi jornada diaria. Ya me harté de vivir como he vivido, de ser egoísta, tracalero, injusto. Otro estilo de vida, otra forma de ser, ¿por qué no intentarlo?"

En los ratos más negros y amargos, llenos de culpa, piensas: ¿Por qué no acabar con todo? Pero en esos mismos momentos se puede pensar otra cosa: ¿Por qué no comenzar de nuevo?.

Algunos ven que su vida pasada fue gris, vulgar y mediocre, y su gran argumento y razón para desesperarse es: "He sido un don nadie, ¿qué puedo hacer ya?".

Pero otros sacan de ahí mismo el gran argumento, la gran razón para el cambio radical positivo: "No me resigno a ser vulgar, quiero resucitar a una vida mejor, quiero luchar, voy a trabajar, quiero volver a empezar".

Un año recién salido de las manos del autor de la vida, es un año que aún no estrenas. ¿Qué vas a hacer con él?, ¿El año pasado no te gustó?, ¿No diste la medida?, ¿Con éste qué vas a hacer?

Un nuevo año recién iniciado: Todo comienza si tú quieres, todo vuelve a empezar...

Yo me uno a los grandes insatisfechos, a los que reniegan de la mediocridad, a los que aún conscientes de sus debilidades confían y luchan por una vida mejor.

Todos desean a los demás y a si mismos un buen año, pero pocos luchan por obtenerlo. Prefiero ser de los segundos

Estamos próximos a comenzar un nuevo año y con él un mundo de oportunidades se abre ante nosotros. El momento es propicio para reflexionar internamente sobre experiencias pasadas, situaciones presentes y el porvenir. Para aprender del pasado, disfrutar el presente y construir un futuro mejor.

Si nos detenemos por un momento y hacemos una pausa para mirar hacia atrás, podremos darnos cuenta que nos encontramos exactamente donde nos han traído nuestras acciones pasadas. El ser humano construye su futuro día a día mediante sus pensamientos, palabras y acciones, y estas a su vez van moldeando el presente.

Algunos pueblos que han tomado conciencia de la importancia de los actos de cada uno de sus habitantes para la consecución de un fin común, han incorporado a sus culturas la tradición de los propósitos a alcanzar en el año nuevo.

Esta tradición es muy sencilla. En ella cada persona se traza metas que hasta ahora no ha podido alcanzar, o no se había planteado y se hace el firme propósito de lograrlas durante el año que recién comienza. Puesto que según la tradición esto ocurre generalmente en alguna reunión social relativa al nuevo año, puede ser la cena de fin de año o la primera reunión de familiares y amigos del año que apenas comenzó, es costumbre comunicarse entre los concurrentes sus propósitos para de esta manera intercambiar opiniones sobre la mejor manera de lograrlos y obtener el apoyo necesario de quien este dispuesto a brindarlo para concretarlos, y si ocurre que se encuentran personas con propósitos comunes, unir esfuerzos para facilitar su consecución.

Esta tradición no esta limitada exclusivamente a propósitos individuales, pueden plantearse también propósitos familiares, de grupo, sociales y hasta mundiales, y de esta manera poner un granito de arena para construir un mundo mejor, el mundo que todos en el fondo deseamos.

Con el pasar del tiempo nuestra voluntad se fortalece y nos sentimos cada vez más capaces de lograr lo que nos propusimos; y no solo eso sino que también sentimos la necesidad de hacer algo por aquellos que hasta ahora no se han propuesto lograrlo pos si mismos, y comienza entonces un proceso de crecimiento en el cual nos volvemos conscientes de que somos dueños de nuestros destinos y capaces de utilizar nuestra voluntad en formas cada vez más creativas y constructivas.

A partir de ese momento vemos los obstáculos solo como situaciones a superar y de las cuales aprender, el contento se abre paso entre los lamentos, la alegría vence a la tristeza y la esperanza, la seguridad y la confianza reinan donde antes se encontraba el temor.

Siempre podemos escoger entre vivir el mundo cual lo conocemos o cambiarlo en el que deseamos, la decisión al final es de cada uno según decida ejercitar su libre albedrío.

Que este nuevo año nos brinde paz, amor, salud, armonía, unión, felicidad y prosperidad.

P. Mariano de Blas, LC

viernes, 24 de diciembre de 2010

Feliz Navidad

Que la luz de Cristo, que viene a iluminar a todo ser humano, brille por fin y sea consuelo para cuantos viven en las tinieblas de la miseria, de la injusticia, de la guerra

Que esta Navidad sea realmente para todos, un día de alegría, de esperanza y de paz. Un deseo que se hace oración humilde y confiada al Niño Jesús, para que su luz disipe las tinieblas de nuestra vida y nos llene del amor y de la paz. El Señor, que ha hecho resplandecer en Cristo su rostro de misericordia, nos colme con su felicidad y nos haga mensajeros de su bondad. ¡Feliz Navidad!

lunes, 20 de diciembre de 2010

La Historia de la Navidad

La Historia de la Navidad

Una historia anunciada con siglos de anticipación. Jesucristo es el único ser humano que al nacer ya tenía escrita su historia, y con siglos de anticipación. El profeta Isaías había anunciado que nacería de una Virgen. El profeta Miqueas anunció que nacería en Belén. Y así, muchísimos datos de su vida fueron anunciados con precisión por los profetas. El ángel Gabriel anunció a María que el niño se llamaría Jesús y que su reino jamás tendría fin

El famoso libro Martirologio Romano, en el cual se narran las historias de los santos de cada día, presenta de la siguiente solemne manera la fecha de Navidad

"2.000 años después de Abraham; 1.500 años después de Moisés; 1.000 años después de David. Cuando se cumplieron las 70 semanas de años anunciadas por el profeta Daniel (490 años), en el año 752 de la fundación de Roma y en el año 42 del reinado de César Augusto, cuando toda la tierra estaba en paz, en la sexta edad del mundo, Jesucristo, Dios eterno, e Hijo del Eterno Padre, con el deseo de salvar al mundo, concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, y cuando hubieron pasado nueve meses de su concepción, nació en Belén de Judá, de la Virgen María y se hizo hombre, para nuestra salvación

El evangelio de San Lucas narra muy detalladamente cómo fue el nacimiento de Jesús en Belén. Cuenta lo siguiente: Por aquel tiempo salió un decreto del emperador César Augusto mandando hacer un censo y cada uno debía ir a inscribirse en el pueblo donde había nacido. Así que José y María tuvieron que viajar desde Nazaret hasta Belén a inscribirse allá (tres días de camino).

Pero al llegar a Belén no encontraron puesto para hospedarse en ninguna casa (no porque las gentes no quisieran darles hospedaje sino porque habían llegado tantas personas de otras partes que ya no había ninguna habitación libre). Solamente había hospedaje en el mesón común, o sea un corral grande donde llegaban las gentes con sus animales y pasaban allí la noche. Pero José vio que ese no era sitio para ellos. Entonces alguien le avisó que por allí cerca había una cueva donde los animales se refugiaban cuando hacía frío, y en esa cueva, en el pesebre de echar el pasto a los animales, allí nació el Hijo de Dios y Salvador del mundo, el 25 de diciembre del año cero.

Día mil veces feliz y bendito para siempre. San Pablo dice: "Jesús siendo inmensamente rico en el cielo, se hizo totalmente pobre en la tierra para salvarnos". Sea para siempre bendecido por esta su gran generosidad.

Por allí cerca, en los campos de Belén estaban unos pastores cuidando por turno sus ovejas y de pronto oyeron unos cantos en el cielo y vieron aparecer un gran número de ángeles que cantaban: "Gloria a Dios en el cielo, y paz en la tierra a los hombres que aman al Señor". Los pastores se asustaron pero los ángeles les dijeron: "No tengan miedo. Les anunciamos una gran noticia: hoy en Belén ha nacido el salvador del mundo. Lo encontrarán en un pesebre, envuelto entre pañales". Los pastores fueron corriendo y encontraron al Niño Jesús junto a María y José y lo adoraron y le ofrecieron sus pequeños regalos.
El Pontífice San León hablando de la fiesta de Navidad decía: "Reconoce oh cristiano cuán grande es el valor de tu alma, si el mismo Dios quiso hacerse hombre y nacer como un niñito pobre, con tal de salvarte".
Con razón San Agustín afirmaba: "Siendo Dios tan rico y tan sabio y poderoso no encontró otro regalo mejor para darnos, que enviarnos a su propio Hijo a que se hiciera hombre para salvar nuestra alma"

Son más los que salen cada mañana a buscar el rostro de Dios, que los que descubren cómo Dios trata amorosamente de abrirse paso hasta el corazón humano.

Dios sigue siendo bandera discutida. Unos dicen: “Para enriquecer a Dios debe empobrecerse el hombre; para que Dios sea todo, debe el hombre ser nada” (Feuerbach). Pero otros, contemplando a Jesús dijeron: “Siendo rico, se hizo pobre por nosotros, para enriquecernos con su pobreza” (San Pablo).

Algunos lo ven como un ser lejano, distante, ajeno al bien de los hombres y mujeres del mundo. Pero otros descubren que su gozo y su gloria se realizan con más plenitud allí donde de modo más verdadero y auténtico se realiza nuestra humanidad. Más que señor es servidor de sus criaturas: “La ternura de Dios es tan grande que se entrega al alma como si él fuese su siervo y ella fuese su Señor” (San Juan de la Cruz)

Su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación…


Se alegra mi espíritu en Dios , mi salvador” (Lc 1, 46.49-50).

Cuando decimos que Dios es santo queremos decir que Dios es amor. Y en el amor él da siempre el primer paso. Cuando el amor llamó a las puertas del corazón de María, el Espíritu se hizo en ella plenitud de gracia, el Padre presencia de amor, y el Hijo carne de su carne.

Cuando decimos que Dios es misericordioso queremos decir que nos ama hasta el extremo. María dejó hablar a Dios en su vida, y Dios se hizo cercano. Apareció la vida y se hizo visible el Amor.

Cuando decimos que Dios es salvador queremos decir que nos cura las heridas y nos capacita para amar. Si amamos nos convertimos en creadores, en personas libres. María salió del encuentro con Dios más nueva, más libre, con más capacidad de crear, más llena de esperas.

Cuando nos alegramos en Dios estamos diciendo que él es la fuente de nuestra vida, su sentido más profundo. María, mujer-testigo de Dios, pone flores en nuestra ventana y nos recuerda que Dios entra en la historia para quitar peso a todo oprimido y embellecer la vida de todo ser humano.

“La Virgen María ha sido propuesta siempre por la Iglesia a imitación de los fieles… porque en sus condiciones concretas de vida ella se adhirió total y responsablemente a la voluntad de Dios; porque acogió la palabra y la puso en práctica; porque su acción estuvo animada por la caridad y por el espíritu de servicio; porque fue la primera y la más perfecta discípula de Cristo” (Marialis Cultus, 35).

domingo, 12 de diciembre de 2010

Virgen de Guadalupe, ruega por nosotros

LA VIRGEN DE GUADALUPE
Patrona de México y Emperatriz de las Américas

FIESTA: 12 de diciembre

"Confiamos a Santa María de Guadalupe, Patrona de México y de todo el continente, el destino de los pueblos americanos y de su nueva evangelización"
-Juan Pablo II, enero 1999.

La Virgen Santísima se apareció en el Tepeyac al Beato Juan Diego en 1531. Como prueba de su visita la Virgen milagrosamente hizo que en aquel lugar aparecieran preciosas rosas de Castilla y que su imagen se quedara permanentemente en la tilma de su siervo. Ya en España existía la advocación a la Virgen de Guadalupe en Cáceres y en La Gomera.

La milagrosa imagen de la Virgen de Guadalupe se venera en México (y en todo el mundo) con grandísima devoción, y los milagros obtenidos por los que rezan a la Virgen bajo esta advocación son tan extraordinarios que no se puede menos que exclamar: "El poder divino está aquí". Dios Todopoderoso se complace en derramar sus dones por medio de aquella a quien El escogió para ser su madre.

Historia

Nunca han faltado, aun entre los católicos, los que rechazan la historicidad de las apariciones de la Virgen. Pero estos ataques se convierten en oportunidades para nuevos estudios. Así ocurrió con los exhaustivos estudios dirigidos por Fidel González mccj en preparación para la canonización de Juan Diego y recogidos por la agencia Zenit:

Quizá uno de los trabajos más originales del padre González, quien ha sido asistido en esta labor por otros miembros de la comisión, Eduardo Chávez Sánchez y José Luis Guerrero Rosado (cf. «El encuentro de la Virgen de Guadalupe y Juan Diego», Editorial Porrúa, México 1999, 564 pp.) es la presentación de 27 documentos o testimonios indígenas guadalupanos y 8 de procedencia mixta indo-española. Entre todos ellos, destaca el «El Nican Mopohua» y el llamado Códice «Escalada».

Los antiaparicionistas, sin embargo, no pueden explicar con elementos históricos algunos aspectos decisivos de la historia de México sin tener en cuenta el milagro de Guadalupe. Como, por ejemplo, el que, después una conquista dramática y tras dolorosas divisiones y contraposiciones en el seno del mundo político nahuatl, en un lugar significativo para el mundo indígena, en el cerro del Tepeyac, se levantara en seguida una ermita dedicada a la Virgen María bajo el nombre de Guadalupe, que con la Guadalupe de España coincide sólo en el nombre.

No explican tampoco cómo Guadalupe se convirtió en señal de una nueva historia religiosa y de encuentro entre dos mundos hasta ese momento en dramática contraposición.

.... Existen otras muchas pruebas históricas sobre la existencia de Juan Diego, como, por ejemplo, la tradición oral, fuente decisiva al estudiar a los pueblos mexicanos, cuya cultura era principalmente oral. Esta tradición, en esos casos suele obedecer a cánones bien precisos y, en el caso de Guadalupe, siempre confirma la figura histórica y espiritual de Juan Diego. Quien quiera profundizar en el aspecto histórico del vidente de Guadalupe, puede leer a continuación el artículo inédito escrito por una de las personalidades más competentes en la materia, Fidel González, presidente de la Comisión histórica sobre Juan Diego constituida por la Santa Sede.

La siguiente historia es tomada del escrito del indio Nican Mophua del XVI

Para el texto completo ver: El Nican Mopohua

Un sábado de 1531 a principios de diciembre, un indio llamado Juan Diego, iba muy de madrugada del pueblo en que residía a la ciudad de México a clase de catecismo y a la Santa Misa. Al llegar junto al cerro llamado Tepeyac amanecía y escuchó que le llamaban de arriba del cerro diciendo: "Juanito, Juan Dieguito".

Él subió a la cumbre y vio a una Señora de sobrehumana belleza, cuyo vestido era brillante como el sol, la cual con palabras muy amables y atentas le dijo: "Juanito, el más pequeño de mis hijos, ¿a dónde vas?... sabe y ten entendido, tú el más pequeño de mis hijos, que yo soy la siempre Virgen Santa María, Madre del verdadero Dios, por quien se vive; del Creador cabe quien está todo; Señor del cielo y de la tierra. Deseo vivamente que se me erija aquí un templo, para en él mostrar y dar todo mi amor, compasión, auxilio y defensa pues yo soy vuestra piadosa madre; a ti, a todos vosotros juntos los moradores de esta tierra y a los demás amadores míos que me invoquen y en Mí confíen; oír allí sus lamentos, y remediar todas sus miserias, penas y dolores.

Y para realizar lo que mi clemencia pretende, ve al palacio del obispo de México y le dirás cómo yo te envío a manifestarle lo que mucho deseo, que aquí en el llano me edifique un templo: le contarás puntualmente cuanto has visto y admirado y lo que has oído... Hijo mío el más pequeño; anda y pon todo tu esfuerzo"

Él se arrodilló y le dijo: "Señora mía, ya voy a cumplir tu mandado; por ahora me despido de ti, yo tu humilde siervo". Y se fue de prisa a la ciudad y camino al Palacio del Obispo, que era Fray Juan de Zumárraga, religioso franciscano.

Cuando el Obispo oyó lo que le decía el indiecito Juan Diego, no le creyó. Solamente le dijo: "Otro vez vendrás, hijo mío y te oiré más despacio, lo veré muy desde el principio y pensaré en la voluntad y deseo con que has venido".

Juan Diego se volvió muy triste porque no había logrado que se realizara su mensaje. Se fue derecho a la cumbre del cerro y encontró allí a la Señora del Cielo que le estaba aguardando. Al verla se arrodilló delante de Ella y le dijo: "Señora, la más pequeñas de mis hijas, Niña mía, fui a donde me enviaste a cumplir tu mandado; aunque con dificultad entré a done es el asiento del prelado; le vi y expuse tu mensaje, así como me advertiste; me recibió benignamente y me oyó con atención; pero en cuanto me respondió, pareció que no la tuvo por cierto... Comprendí perfectamente en la manera que me respondió, que piensa que es quizás invención mía que Tú quieres que aquí te hagan un templo y que acaso no es de orden tuya; por lo cual, te ruego encarecidamente, Señora y Niña mía, que a alguno de los principales, conocido, respetado y estimado le encargues que lleve tu mensaje para que le crean porque yo soy un hombrecillo, soy un cordel, soy una escalerilla de tablas, soy cola, soy hoja, soy gente menuda, y Tú, Niña mía, la más pequeña de mis hijas, Señora, me envías a un lugar por donde no ando y donde no paro."

Ella le respondió: "Oye, hijo mío el más pequeño, ten entendido que son muchos mis servidores y mensajeros, a quienes puedo encargar que lleven mi mensaje y hagan mi voluntad; pero es de todo punto preciso que tú mismo solicites y ayudes y que con tu mediación se cumpla mi voluntad. Mucho te ruego, hijo mío el más pequeño, y con rigor te mando, que otra vez vayas mañana a ver al obispo. Dale parte en mi nombre y hazle saber por enero mi voluntad, que tiene que poner por obra el templo que le pido."

Pero al día siguiente el obispo tampoco le creyó a Juan Diego y le dijo que era necesaria alguna señal maravillosa para creer que era cierto que lo enviaba la misma Señora del Cielo. Y lo despidió.

El lunes, Juan Diego no volvió al sitio donde se le aparecía nuestra Señora porque su tío Bernardino se puso muy grave y le rogó que fuera a la capital y le llevara un sacerdote para confesarse. Él dio la vuelta por otro lado del Tepeyac para que no lo detuviera la Señora del Cielo, y así poder llegar más pronto a la capital. Mas Ella le salió al encuentro en el camino por donde iba y le dijo: “Oye y ten entendido, hijo mío el más pequeño, que es nada lo que te asusta y aflige, no se turbe tu corazón, no temas esa enfermedad, ni otra alguna enfermedad y angustia. ¿No estoy yo aquí que soy tu Madre? ¿No estás bajo mi sombra? ¿No soy yo tu salud? ¿No estás por ventura en mi regazo? ¿Qué más has menester? No te apene ni te inquiete otra cosa; no te aflija la enfermedad de tu tío, que no morirá ahora de ella: está seguro que ya sanó... Sube, hijo mío el más pequeño, a la cumbre del cerrillo, allí donde me viste y te di órdenes, hallarás que hay diferentes flores; córtalas, júntalas, recógelas; en seguida baja y tráelas a mi presencia.”

Juan Diego subió a la cumbre del cerro y se asombró muchísimo al ver tantas y exquisitas rosas de Castilla, siendo aquel un tiempo de mucho hielo en el que no aparece rosa alguna por allí, y menos en esos pedregales. Llenó su poncho o larga ruana blanca con todas aquellas bellísimas rosas y se presentó a la Señora del Cielo.

Ella le dijo: “Hijo mío el más pequeño, esta diversidad de rosas es la prueba y señal que llevarás al obispo. Le dirás en mi nombre que vea en ella mi voluntad y que él tiene que cumplirla: Tú eres mi embajador, muy digno de confianza. Rigurosamente te ordeno que sólo delante del obispo despliegues tu manta y descubras lo que llevas. Contarás bien todo; dirás que te mandé subir a la cumbre del cerrillo que fueras a cortar flores; y todo lo que viste y admiraste; para que puedas inducir al prelado a que te dé su ayuda, con objeto de que se haga y erija el templo que he pedido.”

Juan Diego se puso en camino, ya contento y seguro de salir bien. Al llegar a la presencia del Obispo le dijo: “Señor, hice lo que me ordenaste, que fuera a decir a mi Ama, la Señora del Cielo, Santa María, preciosa Madre de Dios, que pedías una señal para poder creerme que le has de hacer el templo donde ella te pide que lo erijas; y además le dije que yo te había dado mi palabra de traerte alguna señal y prueba, que me encargaste, de su voluntad.

Condescendió a tu recado y acogió benignamente lo que pides, alguna señal y prueba para que se cumpla su voluntad. Hoy muy temprano me mandó que otra vez viniera a verte; le pedí la señal para que me creyeras, según me había dicho que me la daría; y al punto lo cumplió: me despachó a la cumbre del cerrillo, donde antes yo la viera, a que fuese a cortar varias rosas de Castilla (...). Ella me dijo por qué te las había de entregar; y así lo hago, para que en ellas veas la señal que pides y cumplas su voluntad; y también para que aparezca la verdad de mi palabra y de mi mensaje. He las aquí: recíbelas”.

Desenvolvió luego su blanca manta, y así que se esparcieron por el suelo todas las diferentes rosas de Castilla, se dibujó en ella y apareció de repente la preciosa imagen de la Virgen María, Madre de Dios, tal cual se venera hoy en el templo de Guadalupe en Tepeyac. Luego que la vieron, el Obispo y todos los que allí estaban, se arrodillaron llenos de admiración. El prelado desató del cuello de Juan Diego la manta en que se dibujó y apareció la Señora del Cielo y la llevó con gran devoción al altar de su capilla. Con lágrimas de tristeza oró y pidió perdón por no haber aceptado antes el mandato de la Virgen.

La ciudad entera se conmovió, y venían a ver y admirar la devota imagen y a hacerle oración; y le pusieron por nombre la Virgen de Guadalupe, según el deseo de Nuestra Señora. Juan Diego pidió permiso para ir a ver a su tío Bernardino, que estaba muy grave. El Obispo le envió un grupo de personas para acompañarlo. Al llegar vieron a su tío estaba muy contento y que nada le dolía. Y vinieron a saber que había quedado instantáneamente curado en el momento en que la Santísima Virgen dijo a Juan Diego: "No te aflija la enfermedad de tu tío, que no morirá ahora de ella: está seguro de que ya sanó".

El Obispo trasladó a la Iglesia Mayor la santa imagen de la amada Señora del Cielo. La ciudad entera desfilaba para admirar y venerar la Sagrada Imagen, maravillados todos de que hubiera aparecido por milagro divino; porque ninguna persona de este mundo pintó su preciosa imagen.

(hasta aquí el relato indio del siglo XVI).


La maravillosa visita de la Virgen ocurrió el martes 12 de diciembre de 1531, apenas diez años después de la conquista de México. La madre de Dios viene para dar a conocer el evangelio a los pobres indios vencidos y para "mostrar y dar" todo su "amor y compasión, auxilio y defensa, pues yo soy vuestra piadosa madre". El obispo de México era Fray Juan De Zumárraga, franciscano

Durante cuatro días la Virgen se había comunicado con Juan Diego hablándole en su propia lengua, el náhualtl. Al identificarse, María usó la palabra "coatlallope"; un sustantivo compuesto formado por "coatl" o sea, serpiente, la preposición "a" y "llope", aplastar; es decir, se definió como "la que aplasta la serpiente". Otros reconstruyen el nombre como "Tlecuauhtlapcupeuh" que significa: "La que precede de la región de la luz como el Aguila de fuego". De todas formas el vocablo náhualtl sonó a los oídos de los frailes españoles como el extremeño "Guadalupe". relacionando el prodigio del Tepeyac con la muy querida advocación que los conquistadores conocían y veneraban en la Basílica construida por Alfonso XI en 1340. ¡La Virgen se comunicó de manera que la entendiesen tanto los indios como los españoles!. (Vea: Guadalupe, España ).

La Virgen de Guadalupe dio al indio Juan Diego un delicado trato de nobleza elevando proféticamente la condición de todo su pueblo. El Señor "derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes". Al mismo tiempo, La Virgen trajo reconciliación y no división entre los nativos y los españoles. Les ayudó a ambos a comprender que la fe cristiana no es propiedad de nadie sino un don de amor para todos.

Cuatrocientos años debieron pasar para que la cultura occidental reconociera admirada que la imagen impresa sobre el ayate indígena era un verdadero códice mexicano, un mensaje del cielo cargado de símbolos. Helen Behrens, una antropóloga norteamericana descubrió en 1945 lo que los ojos de los indios habían "leído" en la pintura de la "Madre del verdadero Dios por quien se vive" aquel diciembre de 1531.

Descripción de la Imagen

La imagen de Nuestra Señora de Guadalupe quedó impresa en un tosco tejido hecho con fibras de maguey. Se trata del ayate, usado por los indios para acarrear cosas y no de una tilma, que usualmente era de tejido más fino de algodón. La trama del ayate es tan burda y sencilla, que se puede ver claramente a través de ella, y la fibra del maguey es un material tan inadecuado que ningún pintor lo hubiera escogido para pintar sobre el.

La imagen de Nuestra Señora de Guadalupe es una maravillosa síntesis cultural, una obra maestra que presentó la nueva fe de manera tal que pudo ser entendida y aceptada inmediatamente por los indios mexicanos. Es imposible de describir aquí la rica y complicada simbología que contiene este cuadro-códice porque cada detalle de color y de forma es portador de un mensaje teológico.

El rostro impreso en el ayate es el de una joven mestiza; una anticipación, pues en aquel momento todavía no habían mestizos de esa edad en México.

María asume así el dolor de miles de niños, los primeros de una nueva raza, rechazados entonces tanto por los indios como por los conquistadores. El cuadro que se conserva en la moderna Basílica del Tepeyac mide aproximadamente 66 x 41 pulgadas y la imagen de la Virgen ocupa unas 56 pulgadas del mismo. La Virgen está de pié y su rostro se inclina delicadamente recordando un poco las tradicionales "Inmaculadas". Esta oportuna inclinación evita que el empate que une las dos piezas del tejido caiga dentro de la faz de la Virgen. El manto azul salpicado de estrellas es la "Tilma de Turquesa" con que se revestían los grandes señores, e indica la nobleza y la importancia del portador. Los rayos del sol circundan totalmente a la Guadalupana como para indicar que ella es su aurora. Esta joven doncella mexicana está embarazada de pocos meses, así lo indican el lazo negro que ajusta su cintura, el ligero abultamiento debajo de este y la intensidad de los resplandores solares que aumenta a la altura del vientre. Su pie esta apoyado sobre una luna negra, (símbolo del mal para los mexicanos) y el ángel que la sostiene con gesto severo, lleva abiertas sus alas de águila.

La Virgen de Guadalupe se presentó ante sus hijos como la Madre del Creador y conservador de todo el universo; que viene a su pueblo porque quiere acogerlos a todos, indios y españoles, con un mismo amor de Madre. Con la prodigiosa impresión en el indios y españoles, con un mismo amor de Madre. Con la prodigiosa impresión en el ayate comenzaba un nuevo mundo, la aurora del sexto sol que esperaban los mexicanos.

La imagen ha sufrido serios atentados y ha salido incólume de ácidos corrosivos y hasta de una bomba de gran tamaño que, en 1921, un desconocido escondió entre flores que malvadamente le ofrecía. Al explotar la bomba, causó gran destrucción. El crucifijo de metal que estaba cerca de la Virgen quedó retorcido y sin embargo la imagen de la Virgen quedó intacta. El cristal del marco de su imagen no se rompió. Ver estudios

El Santuario
El Tepeyac es el santuario mariano mas visitado del mundo, superando en visitas a Lourdes y Fátima. Cada año, 20 millones de fieles se acercan al venerado cuadro para expresar a la Madre del Cielo el testimonio de su cariño y veneración. El día de la fiesta, el doce de diciembre, se calcula que casi tres millones de personas acuden al santuario.

En la actualidad la imagen milagrosa está en la nueva basílica construida junto a la antigua que se ha hundido notablemente. Los fieles pueden contemplar el cuadro desde una estera móvil que a sus pies se desliza para movilizar a los fieles y dar cabida a las multitudes que desean venerarla. Como en todo santuario mariano, la basílica de Guadalupe cuenta con una capilla del Santísimo donde los fieles constantemente adoran al Señor.

La Basílica nueva tiene forma redonda que simboliza la tienda que albergaba el Arca de la Alianza en su marcha por el desierto; las lámparas interiores que cuelgan del techo recuerdan la nube que guiaba al pueblo de Dios día a día y la refulgente pared de oro que sostiene el cuadro, representa la columna de fuego y luz que indicaba el camino durante la noche.

Los Papas y la Virgen de Guadalupe

Pío X proclamó a Nuestra Señora de Guadalupe "Patrona de toda la América Latina"; Pío XI, de "todas las Américas"; Pío XII la llamó "Emperatriz de las Américas"; y Juan XXIII, "La misionera celeste del Nuevo Mundo" y "la Madre de las Américas". En esta gran basílica Juan Pablo II beatificó al indio Juan Diego el 6 de mayo de 1990.

En sus cuatro visitas a México, Juan Pablo II ha visitado el Tepeyac y honrado con profundo amor filial a la Virgen de Guadalupe a quien ha encomendado el continente Americano y su nueva evangelización.

La Virgen de Guadalupe, defensora de la vida.

El Papa Juan Pablo II nos enseña que, ante la actual cultura de la muerte, encontramos esperanza en la Virgen de Guadalupe, la gran abogada y defensora de la vida humana. Ella apareció embarazada. Los indios comprendieron que les visitaba la Madre de Dios. Tras la conversión, los indios cesaron de ofrecer sacrificios humanos que hasta entonces eran comunes. Por eso la Iglesia pide hoy día su intercesión para defender la vida contra el genocidio del aborto y otras amenazas contra los inocentes.

En su cuarta visita a México, del 22 al 26 de enero de 1999, Juan Pablo II puso a los pies de la Virgen el documento del sínodo de las Américas que en aquella ocasión entregó a la Iglesia como fundamento para la Nueva Evangelización que solo es posible por la obra del Espíritu Santo. La Virgen es la que propicia la obra divina con su FIAT. Así es corredentora con su Hijo Jesucristo. La cuarta visita del Papa a México coincidió con el 26 aniversario de la legalización del aborto en USA, poniéndose así de relieve la gran batalla mundial por la dignidad de la vida humana.

Estudios Científicos sobre la Imagen de la Virgen de Guadalupe
ver:Descubrimientos en Powerpoint

Los asombrosos descubrimientos en torno al cuadro de la Virgen de Guadalupe tienen a los científicos en gran asombro. Se ha formado una comisión de científicos para investigar los fenómenos inexplicables de esta tela que era la ruana o poncho del indio Juan Diego.

La Fenómeno de la Tela

Lo primero que llama la atención de los expertos en textiles es que la tela del ayate sobre el que está la imagen de la Virgen es de fibra vegetal de maguey. Por su naturaleza, esta fibra se descompone por putrefacción en veinte años o menos. Así ha sucedido con varias reproducciones de la imagen que se han fabricado con este mismo tejido. Sin embargo el ayate de la imagen ha resistido mas de 470 años en perfecto estado de conservación. Por causas ininteligibles a los expertos, el ayate de la imagen es refractaria a la humedad y al polvo.

La imagen de la Virgen de Guadalupe estuvo 116 años expuesta a las inclemencias del ambiente, sin protección alguna contra el polvo, la humedad, el calor, el humo de las velas y el continuo roce de miles y miles de objetos que fueron tocados a la venerada imagen, además del constante contacto de manos y besos de innumerables peregrinos. Todo esto sin que se haya deshilachado ni desteñido su bella policromía.

El Fenómeno de la Imagen

La pintura que cubre la tela es otro misterio. El sabio alemán Kuhn, premio Nobel en Química, ha estudiado esta pintura, y su respuesta dejó atónitos a los oyentes: "Estos colorantes no son ni minerales, ni vegetales, ni animales". No han podido explicar el origen de los pigmentos que dan color a la imagen, ni la forma en que esta fue pintado.

Se podría pensar que la tela ha resistido tanto porque la habrían encolado y preparado de manera especial como a otras pinturas famosas, para que tuviera gran resistencia. Pero el Señor Callaga, del instituto espacial NASA, de Estados Unidos, la ha estudiado con aparatos de rayos infrarrojos y ha descubierto que la tela no tiene ningún engomado ni preservativos, y que no se puede explicar cómo esa imagen ha resistido cuatro siglos en un lienzo tan ordinario. Con estos rayos infrarrojos se ha descubierto que la imagen no tiene esbozos previos -como se ve en los cuadros de Rubens y Tiziano-, sino que fue plasmada directamente, tal cual se la ve, sin tanteos ni rectificaciones.

La imagen no tiene pinceladas. La técnica empleada es desconocida en la historia de la pintura. Es incomprensible e irrepetible.

El Fenómeno de las Pupilas

Un famoso oculista, Lauvvoignet, examinó con un poderoso lente la pupila de la Virgen, y observó, maravillado, que en el iris se ve reflejada la imagen de un hombre. Esto fue al principio de una investigación que condujo a los más inesperados descubrimientos.

Por medio de la digitalización se observa en la pupila de una fotografía todo lo que la persona estaba mirando en el momento de tomarse la foto. El Dr. Tosnman, especializado en digitalización, le ha tomado fotografías a la pupila de la Virgen de Guadalupe. Después de ampliarlas miles de veces, logró captar detalles imposibles de ser captados a simple vista. ¡Ha descubierto lo que la Virgen miraba en el momento de formarse la imagen en la tilma de Juan Diego!

Los detalles que aparecen en las fotografías de la pupila de la Virgen de Guadalupe son: un indio en el acto de desplegar su ruana ante un religioso; un franciscano en cuyo rostro se ve deslizarse una lágrima; un hombre con la mano sobre la barba en señal de admiración; otro indio en actitud de rezar; unos niños y varios religiosos franciscanos más. O sea, todas las personas que según la historia de la Virgen de Guadalupe, escrita hace varios siglos, estaban presentes en el momento en que apareció la sagrada imagen.

Lo que es radicalmente imposible es que en un espacio tan pequeño, como la córnea de un ojo situado en una imagen de tamaño natural, aún el más experto miniaturista lograra pintar todas esas imágenes que ha sido necesario ampliar dos mil veces para poderlas advertir.

La ciencia moderna se queda sin explicaciones ante las maravillas de la imagen de la Virgen de Guadalupe. Es una realidad irrepetible. Sobrepasa todas las posibilidades naturales, por lo que se puede decir que estamos ante un hecho sobrenatural.

Una tilma que no se corrompe. Unos colores que no fueron pintados. Una pupila que contiene toda la escena y todas las personas del momento del milagro. Estamos ante una imagen que ni el tiempo ni los atentados de hombres llenos de odio han podido vencer.

La Virgen no se impone, no reta, no humilla a sus enemigos. El milagro de su presencia en el Tepeyac es real pero muy sutil. Es un milagro que no aparece como tal a primera vista. Quiere ser mas bien confirmación de la verdad para ayudar a los corazones que se han endurecido pero que aun buscan.

Para los sencillos de corazón los milagros no son necesarios para tener fe. Ellos captan por la gracia del Espíritu el amor solícito de la Madre del Cielo que viene por ellos.

Los enemigos de la Virgen son muchas veces personas muy poderosas, pero pasan y se hacen polvo. La Virgen permanece como testigo del amor de Dios que es eterno. Ella ha querido ser un faro plantado en el corazón del continente Americano para atraer a todos a Cristo, Salvador y Vida Eterna, única esperanza ante la ruina en que se encuentra la humanidad. Ella ha querido darnos un milagro para ayudar a las generaciones incrédulas. Ha querido demostrar con su característica humildad, que la ciencia tiene su función pero también sus límites. Ella nos recuerda las palabras del ángel: "Para Dios nada es imposible".

Virgen de Guadalupe, ruega por nosotros

Ángeles se manifiestan en plena Misa en Tungasuca Carabayllo Lima Perú