sábado, 19 de septiembre de 2009

El mundo pide Paz


La paz es fruto de la justicia" leemos en Isaías 32, 15-20, "La paz no es una utopía ni un ideal inaccesible ni un sueño irrealizable... La paz es posible" nos recordaba a menudo Juan Pablo II, mientras que Fray Luís de León nos decía que “Estar en paz consigo mismo es el medio más seguro de comenzar a estarlo con los demás". Pero para crear un clima de paz a nuestro alrededor en lo individual debemos mejorar nuestra salud con una alimentación más sana, sin agresión al reino animal, preservando además la naturaleza y nuestro medio ambiente, elevando nuestras vibraciones y pensamientos, practicando más la TOLERANCIA, ya que el fanatismo, el egoísmo, y ansias de poder surgen de la ignorancia.
La paz reside en el corazón de quien la practica. La verdadera reconciliación entre hombres enfrentados y enemistados solo es posible, si se dejan reconciliar al mismo tiempo con Dios. Se siembra la paz desde la niñez, programando en el corazón las opciones que aseguran el respeto, la comprensión, la solidaridad, la justicia, la fraternidad, el perdón.
Si queremos construir el futuro debemos actuar de inmediato y de común acuerdo, para que la paz y la no-violencia sean una realidad para todos los seres humanos.
El aumento de la violencia y los conflictos en diversas partes del mundo hacen de gran importancia la reflexión y la acción para construir y fortalecer una cultura de paz en la sociedad.
Una cultura de paz basada en valores, actitudes y comportamientos que reflejen el respeto de la vida, de la persona humana y de su dignidad, de todos los derechos humanos; el rechazo de la violencia en todas sus formas y la adhesión a los principios de democracia, libertad, justicia, solidaridad, cooperación, pluralismo y tolerancia, así como la comprensión tanto entre los pueblos como entre los grupos y las personas sin importar sexo, etnia, religión, nacionalidad o cultura.

En la construcción de una cultura de paz es de gran importancia prevenir los conflictos atacando sus causas mediante el diálogo y la negociación; reconocer la igualdad de derechos y oportunidades entre varones y mujeres; así como la libertad de expresión, opinión e información.
Para que nosotros mismos y las generaciones venideras podamos cosechar los frutos de esta Cultura de Paz, debemos actuar desde ahora. Para ello es preciso:
• Fomentar la educación para la paz, los derechos humanos, la democracia, la tolerancia, y la comprensión internacional;
• Proteger y respetar todos los derechos humanos, sin excepción alguna, y luchar contra toda forma de discriminación;
• Promover los principios democráticos en todos los ámbitos de la sociedad;
• Vivir la tolerancia y la solidaridad;
• Luchar contra la pobreza y lograr un desarrollo sostenible en provecho de todos, capaz de proporcionar a cada persona un marco de vida acorde con la noción de dignidad humana;

En este Día Internacional de la Paz, honremos a quienes han sido víctimas de la violencia y los conflictos armados.
Y comprometámonos a hacer todo lo posible para crear a nuestro alrededor un clima de paz, armonía y amor.
Feliz día de la paz
Francisco Rosas Castillo

Ángeles se manifiestan en plena Misa en Tungasuca Carabayllo Lima Perú